Publicada: miércoles, 7 de enero de 2026 7:49

El general Soleimani, arquitecto del Eje de la Resistencia, redefinió el equilibrio regional y la disuasión frente al imperialismo antes de ser asesinado por EE.UU. en 2020.

Por: Iqbal Jassat *

“El general Soleimani, arquitecto del ‘Eje de la Resistencia’, configuró un marco que va más allá de las políticas coyunturales, reflejando los ideales de la Revolución Islámica y de la Constitución de Irán; lo que debería denominarse ‘diplomacia basada en la resistencia’”, declaró recientemente el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi.

El teniente general Qasem Soleimani, considerado uno de los comandantes de campo más hábiles y experimentados de la República Islámica de Irán, fue asesinado hace seis años en un cobarde ataque aéreo estadounidense cerca del aeropuerto internacional de Bagdad.

En el fatídico día de su martirio, en enero de 2020, un dron estadounidense Reaper, controlado remotamente desde una base aérea de Estados Unidos en Nevada, disparó tres misiles Hellfire contra el convoy de dos vehículos en el que viajaba el general Soleimani, por orden directa del presidente estadounidense Donald Trump.

El sucomandante de las Undades de Movilización Popular (UMP o Al-Hashad Al-Shaabi) de Irak, Abu Mahdi al-Muhandis, también fue asesinado junto con otras ocho personas que acompañaban a Soleimani en el convoy.

Mientras esta semana se celebraban actos conmemorativos en Irán, Líbano, los Territorios Palestinos Ocupados y numerosas regiones del mundo, los homenajes evocaron su brillante liderazgo al frente de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), unidad encargada de las operaciones exteriores especiales de la República Islámica.

En un acto celebrado en Moscú, Sergei Baburin, ex vicepresidente de la Duma Estatal y actual secretario general del partido Unión del Pueblo Ruso, describió al difunto comandante como un combatiente contra el “mal global”.

 

Afirmó que el general Soleimani enseñó al mundo cómo enfrentar a una entidad hipócrita y multifacética, de la cual el sionismo global constituye una pieza clave.

“Debemos continuar su camino, que conduce en última instancia a la liberación de Al-Quds como capital de Palestina y al fin de la ocupación sionista”, sostuvo.

El embajador de Irán en Rusia, Kazem Yalali, describió al principal comandante en la lucha contra el terrorismo como un reflejo pleno de los valores humanitarios y un símbolo de la resistencia frente a la opresión y la injusticia en el mundo.

Ozgur Bursali, secretario general del Partido Vatan de Turquía, afirmó que el general Soleimani era una figura ampliamente conocida, cuya lucha contra el imperialismo y el sionismo vinculó su nombre a la defensa de los oprimidos y lo convirtió en un referente para los buscadores de libertad en todo el mundo.

Por su parte, un obispo de la Iglesia Ortodoxa de Moscú, un vicejefe de la Dirección Religiosa Musulmana Suní de Rusia, así como varios académicos musulmanes y cristianos rusos, junto con figuras culturales, políticas y académicas, describieron al general Soleimani como un legado perdurable para toda la humanidad y un símbolo de resistencia contra la opresión y de compromiso con la dignidad humana.

Ya en 2013, un exfuncionario de la CIA en Irak declaró a la revista The New Yorker: “Soleimani es el operador individual más poderoso de Oriente Medio (Asia Occidental)…”, reflejando, aunque a regañadientes, el alto concepto que incluso sus enemigos tenían de él.

En su destacado papel como arquitecto del “Eje de la Resistencia”, el apoyo estratégico del general Soleimani a la lucha palestina por la liberación frente al régimen colonial de asentamientos ilegales del sionismo fue reconocido por dirigentes palestinos, entre ellos Ismail Haniya y Yahya al-Sinwar, ambos martirizados durante el actual genocidio en Gaza.

Tras el asesinato selectivo del general Soleimani, Sinwar le rindió un homenaje especialmente conmovedor al afirmar: “En 2017, el general Soleimani se comunicó con las Brigadas Ezzedin Al-Qassam y las Brigadas Al-Quds, confirmando que Irán, el CGRI y la Fuerza Quds están junto al pueblo palestino con todo lo que poseen, en defensa de Al-Quds.

“Declaró claramente que todas nuestras capacidades y potencial están a vuestra disposición para la defensa de Al-Quds. Soleimani no impuso condiciones ni pidió nada a cambio”, señaló Sinwar.

Haniya también se mostró efusivo en su elogio al general Soleimani.

“El comandante mártir Soleimani se sacrificó por Palestina y su pueblo; por ello es el ‘Mártir de Al-Quds’”, afirmó durante el funeral del difunto general iraní en Teherán.

 

Su emblemática pericia militar también fue decisiva en la derrota de los intrusos militares sionistas, expulsados del Líbano en 2006.

Envió asistencia militar a Hezbolá y estuvo personalmente en el Líbano para ayudar a supervisar las operaciones contra el régimen israelí. Hezbolá lo calificó como el comandante de campo del “Eje de la Resistencia”.

El líder mártir de Hezbolá, Seyed Hasan Nasralá, en un discurso televisado desde Dahiya, al sur de Beirut, con motivo del tercer aniversario del martirio del general Soleimani, le rindió un emotivo homenaje.

Afirmó que el principal comandante de la resistencia trascendió el tiempo y el espacio y que no pertenecía solo a Irán, sino a todas las naciones libres del mundo.

“El mártir Soleimani es un mártir que trasciende el tiempo y el lugar. No es un mártir de Irak, Irán o Siria, sino de todo el mundo. Fue un gran líder en la batalla contra Daesh y empujó a los israelíes mucho más allá de sus muros”.

Las tácticas visionarias del general Soleimani en la lucha contra el terrorismo sectario le valieron respeto y lealtad más allá de las fronteras, desde Bagdad hasta Damasco y Beirut.

Se erigió como un formidable baluarte frente a los designios perversos del régimen sionista y de sus agentes, que desde la histórica Revolución Islámica de 1979 —que derrocó al notorio régimen de la dinastía Pahlavi— han conspirado infructuosamente para debilitar, fragmentar o desestabilizar a la República Islámica de Irán.

El general Soleimani poseía un conocimiento profundo del flagelo del sionismo y de sus objetivos coloniales de someter al Levante mediante una agresión y un expansionismo sin fronteras.

Su asesinato fue, por tanto, un acto de terrorismo premeditado destinado a desmantelar la arquitectura de seguridad del “Eje de la Resistencia” y sumirlo en el caos.

Sin embargo, el imponente legado del liderazgo del general Soleimani se arraigó en los distintos niveles del campo de batalla, dando lugar a una disuasión regional más sólida, para profundo disgusto de los cálculos estadounidenses e israelíes.

En efecto, el legado del general Soleimani en la construcción de la capacidad de los movimientos de resistencia frente a la opresión y la ocupación perdurará a través de las fronteras durante innumerables generaciones.

* Iqbal Jassat es miembro ejecutivo de la Media Review Network (Red de Revisión de Medios), Johannesburgo, Sudáfrica.


Texto recogido de un artículo publicado en Press TV