Publicada: martes, 2 de noviembre de 2021 20:48
Actualizada: martes, 2 de noviembre de 2021 21:25

Durante los últimos 43 años, la República Islámica de Irán siempre se ha esforzado para fortalecer la unidad entre la comunidad islámica, pese a los intentos de ciertos países de sembrar la sedición entre los musulmanes.

El último esfuerzo de Irán para unificar el mundo musulmán fue celebrar la 35.ª Conferencia de la Unidad Islámica en Teherán, a la que asistieron decenas de líderes académicos e intelectuales de varios países árabes e islámicos con diferentes orientaciones religiosas e identidades etnicas.

La Semana de la Unidad Islámica se celebra cada año del 12 al 17 del mes de Rabi' al-Awwal (tercer mes del calendario islámico), periodo que coincide con la conmemoración del nacimiento del Profeta del Islam (P).

Después de la Revolución Islámica de Irán en 1979, su fundador, el Imam Jomeini, declaró dichos días como el periodo para esa semana especial. Parte de su legado fue enaltecer la unidad del mundo islámico y convertir esto en una prioridad de todos los fieles de esta confesión religiosa.

Objetivos de la Conferencia de la Unidad Islámica

En realidad, dicha conferencia es una invitación abierta, una súplica y una humilde solicitud de comunicación para mostrarle al mundo que hay otra versión del Islam y no la que ofrece el régimen saudí y los países árabes del Golfo Pérsico.

La conferencia ha dejado claro que estos países árabes no tienen el monopolio de la dirección política del mundo musulmán y, que sus acciones y su complicidad en los crímenes registrados en Yemen, Irak y Siria, entre otros, demuestran que no merecen ser considerados como pilares del mundo islámico.

Cada año, esta conferencia se lleva a cabo bajo condiciones delicadas y difíciles que enfrenta la comunidad islámica con el objetivo de crear un pequeño equilibrio en las ecuaciones de la región. Además, el cónclave busca recordar la centralidad de la causa palestina, algo que el régimen sionista y sus aliados regionales e internacionales se esfuerzan para eliminar.

Lo que busca dicha conferencia es proporcionar un espacio para crear un camino geopolítico islámico con el fin de establecer la seguridad en los países musulmanes. Dado que reina la inseguridad en estos países porque hay desunión en temas fundamentales de la política moderna.

Hay que recordar que dicha conferencia no se lleva a cabo para hacer proselitismo a favor de los chiíes, sino para fortalecer la unidad entre los musulmanes en un sentido práctico, y la razón de esto es que el evento fue organizado por el Foro Mundial para la Proximidad de las Escuelas de Pensamiento Islámicas, que allana el camino para los eruditos islámicos a fin de crear empatía teológica y comprensión intelectual respetuosa entre las sectas del Islam. De hecho, la presencia del líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, los principales líderes políticos iraníes, científicos políticos, especialistas en comunicación y otros es una constancia de los resultados prácticos y reales que se espera de esta conferencia.

Un principio fundamental de la conferencia es que la comunidad islámica no puede unirse mientras las potencias extranjeras les quiten la soberanía a los musulmanes en sus propios países. Así, la base práctica de la cita es el antimperialismo, que requiere una lucha tan sangrienta y necesaria que requiere aplicarse una unidad correcta para lograrlo.

La República Islámica de Irán siempre ha apoyado a las naciones oprimidas y los movimientos de resistencia contra el terrorismo y el imperialismo, independientemente de su religión, credo y origen étnico. Este apoyo se manifiesta en Palestina, Irak, Siria, y Yemen, y esto es lo que ha enfurecido a la arrogancia mundial y la ha hecho buscar venganza contra el país persa con sanciones y terrorismo económico.

A diferencia de Irán, hay países que siempre intentan dividir a los musulmanes mediante la conspiración y otros medios. No les importa que sus planes hayan matado a cientos de miles de personas inocentes. Una de las herramientas de estos gobiernos es utilizar grupos terroristas como Al-Qaeda y Daesh.

Estos países, encabezados por Estados Unidos e Israel, han devastado muchas naciones islámicas, incluidos Siria, Irak, Yemen, El Líbano, Libia y Afganistán. El objetivo es debilitarlas y eliminar todos los signos de su civilización.

Vale la pena mencionar que todos los países árabes que intentaron ayudar a esta división y sedición entre los musulmanes, han normalizado sus relaciones diplomáticas con el régimen israelí, y ahora están tratando persistentemente de persuadir a otros países islámicos para que se unan a esta medida. 

Las diferencias no son los valores culturales, porque el Islam es la esencia de todas estas culturas, sino, los valores políticos que desempeñan un rol relevante en la discordia entre los musulmanes.

La Conferencia de Unidad Islámica frustra planes de los enemigos

Sin duda, la unidad y el consenso tienen un papel milagroso en el desarrollo de una nación y el logro de sus metas más elevadas. La unidad de los musulmanes es un problema importante e innegable de la época. El creciente etnocentrismo sectario ha salpicado y manchado las enseñanzas islámicas fundamentales.

Los musulmanes de hoy están sufriendo numerosos problemas, y las razones básicas de su difícil situación son, por ejemplo, el odio sectario, los prejuicios de los credos, la intolerancia y muchos otros intereses materialistas. Por otro lado, los enemigos de los musulmanes están unidos y son plenamente conscientes de que su fuerza radica en la debilidad de los musulmanes.

Por lo tanto, están comprometidos en hacer conspiraciones para dividir a los musulmanes. Históricamente, está demostrado que sembrar gérmenes de desunión y desintegración entre los musulmanes ha sido una herramienta muy antigua y eficaz de los sionistas. Donde, como nos advierte el Sagrado Corán, debemos estar unidos y permanecer alejados de ellos. Dios también ordena a los musulmanes que sean pacientes y retengan la unidad entre ellos siguiendo los principios de piedad y hermandad. Solo es posible cuando los musulmanes participan en la "fraternidad" con amplitud de miras.  

El imam Jomeini designó la “Semana de la Unidad Islámica” en un momento en que las hegemonías mundiales lideradas por Estados Unidos y el régimen de e Israel habían decidido sembrar discordia y sedición entre las dos principales sectas del Islam; los chiíes y los suníes.

La “Semana de la Unidad Islámica” ha acabado con todos los intentos de desunión entre los musulmanes, ya que desde los primeros días de la Revolución Islámica de Irán se mantuvo una atmósfera de unidad entre la comunidad islámica, pese a que hay una diferencia entre ambas sectas en la fecha de nacimiento del Profeta del Islam en el mes de Rabi' al-Awwal, pero dicha fecha se convirtió en un punto de unión entre los chiíes y los suníes.

Por Mohsen Khalifzade