• Administración Obama: ¿de regreso al colegio?
Publicada: domingo, 21 de agosto de 2016 9:44

Obviamente el mito de la Excepcionalidad ha sido quebrado ahora que funcionarios rusos han sugerido a burócratas estadounidenses regresar a las aulas de la coherencia para aprender las normas más elementales de comportamiento, bases de geografía e historia y algunos avances de legislación internacional descuidados notablemente.

Y es que los dos últimos hechos ocurridos en la arena internacional dan cuenta de esta necesidad imperiosa: por una parte, la supuesta preocupación del gobierno Obama por el uso de una base iraní para atacar a Daesh y, por otra, el escape autorizado a bandas terroristas por el Ejército Libre Sirio (ELS).

Respecto a la intranquilidad demostrada por el gobierno estadounidense debido a que Rusia ha comenzado a lanzar ataques cada vez más efectivos contra el grupo terrorista Daesh y sus aliados desde una base ubicada en Irán, el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, ha expresado que dicha acción impide que se resuelva el conflicto y que podría afectar la resolución 2231 de las Naciones Unidas. Lo obvio es que esta inseguridad en los planteamientos rompe con la transparencia ya que si se derrota al terrorismo se puede resolver el problema; por el contrario, para John Kerry derrotar al extremismo es una victoria para el extremismo, situación absolutamente ilógica que demuestra un análisis infantil aún. La resolución referida dice que castigará a quien suministre, venda o transfiera aviones de combate a la República Islámica de Irán, situación que no ha ocurrido por cuya razón es absurdo mencionarla.

Cuando se conoce que las Fuerzas Democráticas Sirias, entrenadas por Estados Unidos y que participan apoyando al takfirismo con armas y tecnología, dejaron escapar a los terroristas de Daesh en la ciudad de Manbiy (norte de Siria), se ratifica que existe una farsa muy bien elaborada. Más delicado aún es cuando el coronel Chris Garver, portavoz de la Coalición, confirma que huyeron más de trescientos terroristas llevando consigo un número de rehenes no calculado ni identificado, se ratifica la autorización para el terror y prisión de los civiles.

Ante esta situación, se hace preciso mencionar que el colegio en su primera etapa escolar, primaria, ha sido el centro de la formación humana pues en este estado se enseña a los niños a ser buenos ciudadanos, utilizar la verdad como herramienta permanente, a ser corteses con el prójimo, junto con conocimientos sobre la historia y geografía básica donde los países son soberanos y debe respetarse a la Constitución. Todo ello constituye un núcleo mínimo de aprendizaje que debe ser internalizado para hacerlo realidad en la juventud y adultez. Quien no lo asimile deberá regresar a la Escuela para interiorizar y asumir su responsabilidad de lo que ocurre con determinados gobiernos proclives al olvido histórico. Por ello, es obligatorio para la Administración Obama el regreso al colegio para re-aprender lo olvidado.

En este sentido, tres recomendaciones que provienen de la investigación científica deberían ser aceptadas por el gobierno estadounidense ya son de carácter académico y se basan en las asignaturas de Legislación Internacional, Historia y Geografía.

En primer lugar, comprender que declararse los únicos americanos del continente y considerar que el resto de habitantes de América no lo son, refleja una desconsiderada cultura de apropiación indebida de términos que no le corresponden exclusivamente. Desde ahora, se debe entender que desde la Patagonia hasta Alaska, todos sus habitantes son americanos y que aquellos que poseen ciudadanía en Estados Unidos son estadounidenses específicamente.

En segundo lugar, la defensa de la soberanía es un factor fundamental de la cívica entregada en los niveles escolares de primaria y secundaria donde se conoce que toda nación tiene el derecho a ser respetada en su propia administración interna. Intervenir en otros países o crear grupos terroristas para desestabilizarlas es considerado un acto horrendo, violento y que debe ser castigado. Es una lección escolar a ser internalizada plenamente.

En tercer lugar, las leyes internacionales deben ser el reflejo de lo que la comunidad internacional define, y no propio de tratados a espaldas de ésta, como lo son los convenios que ponen  a organizaciones privadas a definir lo que ocurre en pueblos con debilidad militar para enfrentarse a la amenaza de coacción o golpe de estado. Por ello, la educación cívica desde los niveles inferiores es una imperiosa asignatura de estudio para estos funcionarios, los que tendrán que estudiar por mucho tiempo para recitar la lección adecuadamente.

Naturalmente las clases de ética deberán ser realizadas con intensidad para el staff directivo  de  la Administración Obama, especialmente en el capítulo referido a los valores. En este sentido, la categoría de verdad será uno de los temas principales pues se ejemplificará el error a través de miles de hechos, sin dejar de mencionar el asesinato de un millón de iraquíes producto de la falsa acusación a Saddam Husein de poseer armas de destrucción masiva, de engañar al pueblo ucraniano apoderándose del gobierno actual, de faltar a la palabra y no cumplir los acuerdos nucleares con Irán, y muchos más, los que proporcionarán una sabia autocrítica a estos nuevos alumnos.

Finalmente, el examen de conocimientos deberá ser objetivo y no podrán participar los millones de víctimas de esta y pasadas administraciones para no ser parcial. Quienes juzguen pertenecerán a organizaciones realmente transparentes que no representen a la ONU, ni al FMI,  ni la Corte Internacional de La Haya o similares, pues se conoce que ellas han sido manipuladas en extremo para favorecer intereses bélicos.

Se espera que este alumnado si adquiera luz para hacer de la paz un sur definitivo, logrando dar descanso a los pueblos del mundo, aprehendiendo que la amenaza es solamente un recurso de pobreza espiritual y no la respuesta inteligente a los retos que la civilización demanda.

Carlos Santa María
Carlos Santa María Carlos Santa María es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación, profesor universitario, columnista de varios medios nacionales e internacionales y ha escrito dieciséis libros en el campo humano, político y pedagógico.

Comentarios