• Residentes de la isla japonesa de Okinawa (sur) protestan contra asesinato de una joven local por exmilitar estadounidense, 22 de mayo de 2016.
Publicada: miércoles, 25 de mayo de 2016 21:34
Actualizada: miércoles, 26 de abril de 2017 7:47

Más de 4000 japoneses se congregaron el miércoles frente a la base aérea de EE.UU. en Kadena, sita en Okinawa, para repudiar el asesinato de una mujer a manos de un estadounidense.

Durante la manifestación, los participantes, incluidos miembros de la Dieta Nacional (Parlamento), denunciaron la muerte de Rina Shimabukuro, mujer de 20 años de edad, quien había sido declarada desaparecida el 28 de abril tras salir a caminar en Okinawa.

El exmarine estadounidense Kenneth Franklin Shinzato, que hasta antes de su detención, el jueves pasado, trabajaba en la base aérea de Kadena, admitió haber violado y matado a la joven Shimabukuro.

La gente en Okinawa (sur de Japón) ha sufrido demasiado en los últimos 17 años por la existencia de las bases aéreas. Ya basta”, ha declarado Susumu Inamine, el alcalde de la región costera de Nago, en la prefectura de Okinawa.

En la protesta, los indignados portaban pancartas y gritaban consignas contra la presencia militar de Estados Unidos en Japón, entre otras, "Levantad todas las bases aéreas de EE.UU.”, “NO a la nueva base en Henoko” y “Okinawa no quiere bases aéreas”.

“La gente en Okinawa (sur de Japón) ha sufrido demasiado en los últimos 17 años por la existencia de bases aéreas. Ya basta”, declaró Susumu Inamine, alcalde de la región costera de Nago, en la prefectura de Okinawa.

Asimismo, un manifestante afirmó que la ira del pueblo por incidentes de esta índole ya ha alcanzado su máximo nivel´, por eso, agregó, la gente ya no puede tolerar más las bases militares del país norteamericano establecidas tanto en Okinawa como en otras zonas del territorio nipon.

Al final de la protesta, los manifestantes exigieron la reducción del número de bases estadounidenses en su país y la revisión del Acuerdo de Regulación de Estatus de las Fuerzas (SOFA, por sus siglas en inglés), así como el abandono del plan para la construcción de una base norteamericana en Henoko (Nago).

 

La protesta coincide con la llegada del presidente de EE.UU., Barack Obama, a Japón. En su reunión con el primer ministro japonés, Shinzo Abe, el mandatario norteamericano presentó sus condolencias y “profundas disculpas” por el asesinato de la joven japonesa, así mismo, prometió que Washington continuará cooperando con la investigación del homicidio.

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