• El comandante adjunto del Ejército iraní para Asuntos de Coordinación, el contralmirante Habibolá Sayari.
Publicada: miércoles, 28 de enero de 2026 11:34

El subjefe coordinador del Ejército iraní ha advertido que cualquier acto de aventurerismo del enemigo se traducirá en daños graves.

El contralmirante Habibolá Sayari, coordinador adjunto de Ejército de Irán, hizo estas declaraciones este miércoles al margen de la ceremonia conmemorativa del décimo aniversario del fallecimiento del general Mohamad Salimi, excomandante en jefe del Ejército.

Al referirse a las condiciones de la guerra híbrida y cognitiva contra Irán, Sayari ha explicado que cuando el enemigo no logra sus objetivos mediante acciones militares, recurre de forma constante a la presión en los ámbitos de la guerra blanda y la guerra híbrida. Sin embargo, subrayó que Irán no es inexperto en este terreno.

En este contexto, ha destacado que las autoridades y el pueblo iraní están plenamente familiarizados con los conceptos de guerra blanda, guerra híbrida y guerra cognitiva, y conocen que la vía para neutralizar las maniobras del enemigo es la unidad, la cohesión, la coordinación, la solidaridad y el apoyo mutuo.

Sayari ha señalado que el enemigo busca quebrar la unidad nacional, pero recordó que el pueblo iraní siempre ha frustrado sus planes, como se vio en la masiva participación del 22 de enero.

 

Además, ha añadido que, tras la guerra de 12 días, el pueblo volvió a demostrar su espíritu activo, subrayando que los intentos del enemigo por socavar la cohesión social no tendrán éxito, pues los iraníes conocen bien a su adversario.

La guerra de 12 días estalló el 13 de junio cuando Israel atacó instalaciones militares, nucleares y civiles en Teherán y otras ciudades, lo que dejó alrededor de 1100 muertos. A los ataques israelíes se unió una semana después Estados Unidos, bombardeando tres sitios nucleares clave.

Irán respondió la agresión con fuerza lanzando cientos de misiles balísticos y drones contra objetivos estratégicos israelíes en los territorios ocupados, así como la base aérea de Al-Udeid en Catar. El 24 de junio, Irán logró detener el asalto ilegal, imponiendo un alto el fuego a los agresores.

En respuesta a una pregunta sobre la demostración del poder militar de Estados Unidos mediante el despliegue de portaaviones, el alto mando iraní ha recordado que desde 1980 Washington ha recurrido a la llamada “diplomacia de las cañoneras”, intentando intimidar mediante el despliegue de grandes buques y equipamiento militar.

Al evocar una conocida declaración del Imam Jomeini (que en paz descanse), Sayari ha afirmado que estas demostraciones buscan imponer presión, pero no deben generar temor, advirtiendo que la exhibición de flotas militares no debe conducir a errores de cálculo, ya que en cualquier confrontación el enemigo también sufrirá daños severos.

El subjefe coordinador del Ejército ha subrayado que la superioridad tecnológica del enemigo no garantiza su ventaja y recordó que Irán logró resistir durante los ocho años de la Defensa Sagrada, pese a que el adversario contaba con amplios recursos.

Ha reiterado que el país posee la capacidad de infligir daños al enemigo, una realidad que —aseguró— este tiene presente en sus cálculos y que convierte cualquier aventura en una acción de alto costo.

En sus declaraciones finales, Sayari ha afirmado que el Ejército de la República Islámica de Irán ha estado plenamente preparado para defender la integridad territorial, la independencia y el sistema del país, y ha permanecido listo para enfrentar cualquier amenaza, ya sea por tierra, mar o aire.

Asimismo, ha expresado su confianza en el respaldo permanente del pueblo iraní y ha subrayado que, sin la presencia popular en la escena, la resistencia frente al enemigo no ha sido posible.

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