“Ataques de Israel contra depósitos de combustible en Teherán viola el derecho internacional y constituye un acto de ecocidio”, escribió el domingo Seyed Abás Araqchi en su cuenta de X.
Esa agresión criminal, agregó, ha provocado daños de largo plazo sobre la salud y el bienestar de los residentes de la capital, Teherán, y las zonas aledañas.
El jefe de la Diplomacia persa advirtió además que “la contaminación de la tierra y aguas subterráneas podría tener impactos generacionales”, por lo que pidió castigar a Israel por “sus crímenes de guerra” cometidos durante el conflicto actual en Irán.
Los bombardeos israelíes llevados a cabo la semana pasada alcanzaron los principales depósitos de combustible en Teherán, incluidas las instalaciones petroleras de Aqdasiye y Shahran, y una instalación en Fardis, en la vecina provincia de Alborz, lo que provocó incendios masivos y densas columnas de humo que cubrieron la ciudad capitalina y sus alrededores durante varios días consecutivos.
El ataque se produjo en el contexto de la guerra de agresión lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, la cual ha destruida muchas instalaciones civiles, entre ellas escuelas, hospitales, unidades residenciales y comerciales en todo el país, y se ha cobrado la vida de casi 1400 civiles.
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