Publicada: viernes, 1 de mayo de 2026 14:32

La campaña ‘Yanfada’, que ha sumado más de 31 millones de inscripciones hasta la fecha, une a la nación iraní resiliente frente al enemigo.

Por: Humaira Ahad

Arash Sadeqi se inscribió a última hora de la tarde hace unas semanas para la campaña nacional de defensa del país, encorvado sobre su laptop en el apartamento familiar de Teherán.

El joven de 21 años había estado siguiendo las noticias todo el día, viendo cómo los mensajes de amigos y conocidos llegaban uno tras otro.

Cuando llegó a la página de registro para la campaña “Sacrificio de la vida por Irán” (Yanfada baraye Iran), ya sabía lo que tenía que hacer.

“No había necesidad de discutirlo ni pensarlo ni pedir consejo a nadie”, le dijo al sitio web de Press TV. “Todos a mi alrededor ya lo habían hecho, y era lo correcto”.

Escribió sus datos y presionó enviar. Su teléfono seguía encendiéndose con notificaciones: compañeros de la universidad, primos de la ciudad de Karay, vecinos de su edad, todos confirmando que también se habían unido a la campaña masivamente popular.

“Todos mis amigos se han inscrito en la campaña”, remarcó el estudiante de bellas artes, repitiéndolo mientras revisaba sus mensajes. “Estamos listos para dar nuestras vidas por Irán si es necesario”.

Lo señaló sin rodeos, casi como si estuviera describiendo una responsabilidad diaria en lugar de una decisión de vida o muerte. “Todos los que conozco lo ven de la misma manera. No es algo que tuviéramos que debatir”.

Desde su habitación en Teherán, su elección pasó a ser una más entre decenas de millones, parte de un impulso nacional que pronto remodelaría la narrativa pública de Irán.

A lo largo de Irán, se realizaban inscripciones similares en pantallas, hogares, mezquitas y lugares de trabajo, mientras la campaña alcanzaba millones de registros en cuestión de días.

Según el sitio web de “Yanfada”, el número de participantes en la campaña, creada para registrar a los ciudadanos dispuestos a responder a la agresión militar estadounidense-israelí, había superado la marca de los 31 millones, con cifras que seguían en aumento.

La presencia del pueblo se convierte en 'Sacrificio por Irán'

Para mediados de marzo de 2026, cuando la agresión militar estadounidense-israelí contra Irán ya estaba en su segunda semana, comenzó a tomar forma un patrón familiar en ciudades y pueblos de todo Irán.

Las familias, que ya se habían reunido en espacios públicos por la noche, sosteniendo vigilias, marchando con la bandera del país y expresando su disposición a defender la nación, ahora encontraban su presencia colectiva canalizada en un marco nacional organizado.

La convocatoria en las calles, que había comenzado de manera orgánica, ahora se registraba formalmente.

La campaña titulada “Sacrificio por Irán” se creó para proporcionar una estructura. Ofreció a los iraníes una plataforma unificada para expresar y registrar su disposición a dar sus vidas en defensa de la patria ante la agresión estadounidense-israelí.

La idea se propagó a una velocidad vertiginosa: los fieles en las mezquitas compartieron el enlace, los grupos de jóvenes lo difundieron a través de canales universitarios, y las familias lo completaron juntas después de las oraciones nocturnas.

Los funcionarios que supervisaban la participación afirman que este auge no fue impulsado por una movilización institucional, sino por un sentimiento popular ya presente en el terreno.

Las mismas reuniones nocturnas que marcaron las semanas posteriores a la agresión estadounidense-israelí, con multitudes cantando, sosteniendo retratos de mártires o formando círculos protectores alrededor de las plazas públicas, se convirtieron en el motor social detrás de la ola de inscripciones.

“En un momento en que la intimidación militar estadounidense-israelí y la guerra psicológica avanzaban lado a lado, la expresión explícita de la voluntad pública se había convertido en un elemento central de la disuasión nacional”, recalcó Mostafa Nurani, un maestro de 65 años, al sitio web de Press TV.

Los funcionarios describen las cifras de participación en la campaña popular como “un reservorio activo de capital social” que emerge en tiempo real. Los participantes de diversas provincias de Irán afirmaron que la campaña comunicaba la disposición de la sociedad para enfrentar a los adversarios.

“Eso significa que esta nación no puede ser derrotada,” indicó Amir Ali, un estudiante universitario de 23 años que se unió a la campaña con sus compañeros.

“Nuestra voluntad es más fuerte que las armas utilizadas por los enemigos, y la tribu corrupta vinculada a Epstein debe saber que no pueden quebrarnos”, declaró al sitio web de Press TV.

Muchos creen que este mensaje resuena con los millones que ven su inscripción como una declaración de presencia, visibilizada en las calles por la noche y registrada formalmente en la creciente base de datos de la campaña.

Impacto del mensaje del Líder

El auge en la participación se aceleró de manera notable después del mensaje pronunciado por el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, , el 8 de abril, el cuadragésimo día después del martirio del anterior Líder, el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

Su declaración, difundida ampliamente en las plataformas de redes sociales, fue descrita por los participantes como un punto de inflexión que transformó las decisiones individuales en una respuesta nacional coordinada.

En su mensaje, destacó el papel decisivo del pueblo en la configuración del resultado de la tercera guerra impuesta contra la nación iraní, que comenzó con el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y los altos mandos militares, así como casi 170 niños en las escuelas del sur de Irán, en Minab.

“Vuestras voces en las plazas modelan el resultado de las negociaciones, así como el número asombroso y siempre creciente de participantes en la campaña ‘sacrificio por Irán’ es, en sí mismo, un factor decisivo. Si Dios quiere, a través de esta presencia continua y participación, la nación iraní pronto será testigo de una era brillante y gloriosa llena de dignidad, orgullo y fuerza”, señaló el Líder.

El mensaje fue repetido en las emisiones nacionales y compartido ampliamente a través de las redes sociales y los medios de comunicación locales, especialmente entre los grupos de jóvenes y los comités de barrio que ya habían estado activos en las reuniones nocturnas.

Muchos participantes lo describieron como un marco para su presencia continua, vinculando las reuniones en las calles, la campaña de registro y la toma de decisiones nacional en un solo continuum para defender la patria.

Los organizadores locales dijeron que el énfasis del Líder en la presencia pública ayudó a transformar las reuniones espontáneas y emocionalmente motivadas en una participación más estructurada.

También reforzó la comprensión de que las cifras de la campaña no eran meramente simbólicas, sino un componente de la estrategia nacional.

Los participantes entrevistados en reuniones en diversas provincias iraníes afirmaron que interpretaron el mensaje como un recordatorio de que la responsabilidad de la defensa no se limitaba al campo de batalla, sino que incluía la expresión visible de unidad en los espacios públicos.

“Quedó claro por qué nuestra presencia importa”, declaró Marziye Nurani, madre de dos hijos del centro de Teherán, al sitio web de Press TV. “La campaña y las reuniones nocturnas están conectadas. Ambas muestran que el pueblo no se está echando atrás”.

Los funcionarios que monitorean la campaña señalaron que los números de registro aumentaron drásticamente en las 48 horas posteriores a la entrega del mensaje, con algunas provincias informando sus totales diarios más altos desde el inicio de la campaña.

Al enmarcar al pueblo como participantes activos en la dirección de la guerra impuesta, el mensaje colocó la campaña dentro de una continuidad histórica más amplia familiar para muchos iraníes, evocando períodos como la guerra impuesta de la década de 1980, cuando la participación masiva del público jugó un papel decisivo en el desarrollo de los acontecimientos nacionales.

Para los participantes en el terreno, esto reforzó la sensación de que su inscripción formaba parte de una directiva nacional más grande y no de un acto aislado.

Las mujeres al centro de la campaña

A medida que la campaña “Sacrificio por Irán” se expandía, una de sus dimensiones más visibles sobre el terreno fue la escala y consistencia de la participación de las mujeres.

En Teherán, en cada plaza principal, grupos de mujeres jóvenes se movían juntas entre las multitudes, muchas portando banderas iraníes y fotos de mártires.

Algunas viajaban en motocicletas y jeeps, mostrando armas. Otras se agrupaban, escribiendo mensajes en pancartas o leyendo en voz alta los votos que habían preparado con antelación.

Las reuniones eran ordenadas, con equipos de apoyo visibles a lo largo de las rutas, y el movimiento de la multitud se mantenía constante mientras los cánticos ascendían y descendían por las calles.

Zeinab, una estudiante de 17 años que solo compartió su primer nombre, describió su presencia en una de estas reuniones:

“Estamos aquí para decir que, si el enemigo piensa que el martirio de nuestro querido Líder nos va a desanimar, se equivoca gravemente. Seguiremos siendo soldados de nuestro nuevo Líder hasta la última gota de nuestra sangre”, expresó al sitio web de Press TV.

Sosteniendo una imagen del Líder mártir, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, agregó:

“Esta reunión se llama ‘Sacrificio por Irán’ porque realmente estamos listos para dar nuestras vidas por nuestra patria y nuestras creencias. El mayor honor para nosotros es estar en las primeras líneas de defensa de nuestra religión”. Sus palabras fueron repetidas por otros cercanos.

Los observadores señalaron que la participación atravesaba diferentes grupos de edad, con estudiantes adolescentes, asistentes universitarios y madres presentes en cifras significativas.

Reyhane Ahmadi, una estudiante universitaria de 21 años que se unió con sus compañeros, señaló el mensaje más amplio que se transmitía a través de su presencia:

“En un momento en que la arrogancia global busca debilitar nuestra moral después de sus recientes agresiones, la presencia de millones de mujeres envía un mensaje claro: Irán está vivo. Su juventud está más despierta y firme que nunca”, afirmó la estudiante de biología molecular al sitio web de Press TV.

En otra parte de la reunión, Zahra Mahdavi, una participante con un pin que mostraba la imagen del ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, describió la atmósfera como una de alineación colectiva:

“Hoy es un día de lealtad. Estamos aquí para mostrar que estamos firmemente detrás de nuestro Líder. Los enemigos deben entender que las hijas de Irán son mujeres de corazón de león que criarán a los héroes del mañana”, dijo al sitio web de Press TV.

“Me siento poderosa. Estar entre esta multitud me recuerda que no estoy sola; millones de hermanas piensan como yo y no temen nada cuando se trata de la dignidad de Irán”.

Las madres que asistieron con sus hijos describieron su presencia en términos similares. Mahbube Eslami, de pie con sus dos hijas pequeñas, explicó que las trajo para asegurarse de que comprendieran la importancia del momento:

En su conversación con el sitio web de Press TV, Eslami apuntó: “Traje a mis hijos aquí para que aprendan desde temprano que la seguridad y la independencia de esta nación se construyen sobre la sangre de los mártires y que siempre deben estar listos para su protección”.

A través de las reuniones, la visibilidad de las mujeres se mantuvo constante, desde la tarde hasta tarde en la noche, y en algunos lugares hasta la mañana.

Los analistas que observaron los eventos describieron esta presencia como un indicador clave de cuán ampliamente la campaña había sido interiorizada en diversos segmentos de la sociedad.

Realizadas en la víspera de la Década de la Dignidad, las reuniones también fueron descritas a nivel nacional como un reflejo de la continuidad de la identidad religiosa y nacional en la vida pública.

Para muchos participantes, la campaña y la presencia nocturna en las calles no eran actos separados, sino parte de la misma expresión de disposición, uno registrado formalmente a través del registro, y el otro demostrado mediante la continua participación pública.

Funcionarios se unen a la campaña ‘Sacrificio por Irán’

Aunque la campaña "Sacrificio por Irán" surgió desde las calles, su impulso pronto atrajo a altos funcionarios que se alinearon públicamente con esta expresión nacional de disposición.

Su participación se desplegó a lo largo de varios días durante las vacaciones de Noruz, y cada anuncio amplificó la sensación de que un movimiento popular se había convertido en un frente nacional.

La primera declaración importante llegó el 7 de abril, cuando el presidente Masud Pezeshkian publicó un mensaje en X. Su tono era personal, reconociendo la magnitud que la campaña había alcanzado a lo largo del país.

“Más de 14 millones de valientes iraníes han declarado hasta ahora su disposición a sacrificar sus vidas por Irán”, escribió. “Siempre he sido, soy ahora, y seré para siempre devoto de Irán”. Su declaración se difundió de inmediato a través de las redes de medios de comunicación, compartida junto a imágenes de reuniones nocturnas que habían llenado las calles de todo el país.

El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, también anunció su propia inscripción.

En un breve mensaje, escribió: “Cualquier dedo levantado en amenaza o rendición hacia nuestra nación será cortado”. Para muchos de los que ya se habían registrado, sus palabras fueron interpretadas como una afirmación de que la dirección política estaba alineándose con el mismo nivel de compromiso.

En un mensaje más reciente, afirmó estar orgulloso de ser uno de los 30 millones de personas devotas que se han unido a la campaña en defensa de la patria.

“La abnegación de la digna nación iraní ha dejado a los enemigos decepcionados e inquietos. Ustedes son el orgullo perdurable de la historia, y nuestra querida Irán obtiene su fuerza de ustedes, sus valientes y patriotas hijos”, escribió.

El jefe del Poder Judicial, Qolam Hosein Mohseni Eyei, se unió a la campaña en el Día de la Naturaleza de Irán, el 2 de abril, publicando un mensaje enmarcado en términos religiosos:

“La devoción a la sagrada República Islámica de Irán es la encarnación misma de ‘Ciertamente, Allah ha comprado (las vidas de los creyentes)’. Verdaderamente, el destino más noble espera a aquellos que dan sus vidas por el Irán islámico”, declaró.

El 26 de abril, Eyei elogió la abrumadora respuesta de los iraníes que se unieron a la campaña.

“Más de 30 millones de personas han expresado su disposición a sacrificar sus vidas por Irán”. Describiendo la campaña como un poderoso “símbolo y reflejo de la fuerte solidaridad nacional” y una señal de la “victoria del pueblo”, enfatizó además que “la unidad es el símbolo de nuestra victoria en la lucha contra el enemigo”.

Otros altos funcionarios estatales comenzaron a añadir sus nombres al creciente registro de la campaña de sacrificio de vidas.

El presidente de la Corte Suprema, Mohamad Yafar Montazeri, declaró su participación, seguido por el asesor principal del Líder, Mohamad Mojber, quien describió la campaña como una expresión de lealtad en un momento decisivo. El portavoz del gobierno, Elias Hazrati, anunció su inscripción, al igual que Mohsen Esmaili, el subdirector para Asuntos Parlamentarios.

El ministro del Interior, Eskandar Momeni, se registró públicamente, al igual que el ministro de Deportes, Ahmad Donyamali, cuyo mensaje subrayó la importancia de estar junto al pueblo. El vicecanciller científico, Hosein Afshin, se unió después, seguido por el ministro de Ciencia, Hosein Simai Saraf, quien describió la campaña como parte del deber colectivo de la nación.

También se inscribieron el ministro de Industria, Mohamad Atabak, el ministro de Agricultura, Qolam Reza Nuri Qezelye, la jefa de Medio Ambiente, Sheena Ansari, y el presidente de la Media Luna Roja, Pir Hossein Kolivand.

Dentro de la oficina presidencial, el asistente especial hoyatolislam Alavi y el jefe de gabinete Mohsen Hayimirzai confirmaron su participación.

Los miembros del Parlamento, incluidos los vicepresidentes, anunciaron su inscripción rápidamente, a menudo con breves mensajes en video o notas manuscritas compartidas con la prensa.

El momento y la secuencia de estos anuncios crearon un efecto acumulativo. Lo que comenzó con millones de ciudadanos comunes, estudiantes, trabajadores y familias, ahora se extendía por cada rama del gobierno.

Los analistas lo calificaron como la señal más clara de que la campaña representaba una convergencia de ambos extremos del espectro nacional. En las entrevistas realizadas en las reuniones nocturnas, los participantes señalaban frecuentemente esta dinámica.

“Esto comenzó con el pueblo”, apostilló Parviz Falahi. “Cuando los funcionarios se unen después, demuestra que están con nosotros, casi en pie de igualdad. La idea de la autoridad en el gobierno deja de existir”, declaró el funcionario jubilado al sitio web de Press TV.

Para la segunda semana de abril, la alineación parecía completa. La dirección del país, los altos administradores y los representantes electos se habían colocado junto a los millones registrados en la campaña, señalando que, frente a la agresión extranjera, la clase política de Irán y su pueblo se movían unidos.

Reacciones internacionales a la campaña

A medida que la campaña “Sacrificio por Irán” continúa dominando el espacio público dentro del país, también se ha convertido en un punto de referencia para los medios internacionales que siguen las repercusiones regionales de la agresión militar estadounidense-israelí contra Irán.

La cobertura de los periodistas extranjeros, que destacaron la visible ira en Teherán, ha descrito el movimiento como parte de la “respuesta colectiva de Irán a los ataques estadounidenses e israelíes”, con corresponsales que subrayan repetidamente la ira pública y el énfasis de la campaña en la disposición a defender.

Los informes, que continúan circulando ampliamente, presentan la iniciativa popular a nivel nacional como una expresión directa de desafío público.

Los medios regionales, que han seguido de cerca las cifras de participación, citaron el alcance nacional de la campaña y la inscripción de figuras de alto rango entre los que se han registrado.

En su cobertura continua, los medios destacaron la inclusión del presidente Pezeshkian, el presidente del Parlamento Qalibaf y otras personalidades políticas y culturales, describiendo la escala de inscripción, que se mueve hacia las decenas de millones, como “sin precedentes en la movilización pública”.

Estas referencias siguen siendo centrales para cómo los observadores regionales interpretan la profundidad del compromiso público.

En las plataformas sociales globales, especialmente X e Instagram, las discusiones en torno a la campaña se han expandido más allá del discurso interno de Irán.

Los comentarios de usuarios en Europa y América del Norte debaten lo que tal participación masiva señala sobre la postura de disuasión de Irán y el cambio en el balance de poder en la región.

Para Ain, una británica-pakistaní, la campaña fue algo que el mundo nunca había presenciado.

“Nunca pensé que la gente de un país fuera capaz de hacer algo como esto. Esto parece de otro mundo. Estoy realmente sorprendida y sé que no pueden ser derrotados”, le dijo al sitio web de Press TV.

Los hilos de comentarios resurgían frecuentemente con videos de las abarrotadas plazas nocturnas de Teherán, donde la gente sostiene carteles que muestran su disposición a sacrificar sus vidas por Irán.

El amplio compartir de clips de noticias, segmentos traducidos y material de las ciudades iraníes ha mantenido la iniciativa en la vanguardia de la atención internacional.

Las referencias de los emisores extranjeros a los medios regionales y al ámbito global en línea han consolidado la campaña “Sacrificio por Irán” como un marcador central a través del cual los observadores evalúan el estado de ánimo público y el paisaje en evolución en torno a la guerra de Irán con Estados Unidos e Israel.

Derrota multidimensional

Dentro de Irán, la magnitud de la inscripción se ha convertido en un elemento central de cómo funcionarios, analistas y ciudadanos comunes caracterizan las secuelas de la guerra impuesta.

El cruce de la marca de los 31 millones, una cifra repetidamente citada en los discursos públicos y las sesiones informativas del estado, es evidencia de una “derrota multidimensional” infligida a los adversarios de Irán.

Los expertos enmarcan el fracaso de la campaña militar e inteligencia estadounidense-israelí para someter a Irán como solo una capa de esta derrota. Otra capa, argumentan, radica en la “profundidad inesperada” de la participación interna que surgió después de los ataques ilegales, un desarrollo que transformó las reuniones descentralizadas en una campaña nacional estructurada que ha captado la atención mundial.

Según los analistas, las multitudes nocturnas, las familias firmando juntas y las imágenes de jóvenes voluntarios circulando se ven como signos de que la disuasión ya no depende solo de la capacidad militar, sino también de la voluntad del pueblo.

“Se prepararon para misiles. No se prepararon para que millones de iraníes se pusieran de pie. Ningún capital extranjero predijo tal participación”, explicó Mohamad Ali, un médico del norte de Teherán, en su conversación con el sitio web de Press TV. “Esto no fue solo un fracaso militar para ellos. Fue una lectura equivocada de la sociedad”, agregó Ali.

El fracaso de la agresión militar estadounidense e israelí para debilitar la cohesión interna de Irán ha sido evaluado como una pérdida estratégica para Washington y Tel Aviv.

Esta cohesión, expresada a través de la participación masiva, ahora se tiene en cuenta en las evaluaciones de seguridad, compromisos diplomáticos y mensajes mediáticos.

“Dentro de Teherán, la frase derrota multidimensional ha adquirido, por lo tanto, un significado específico. Se refiere a un momento en el que la presión externa produjo lo contrario de lo que Washington y Tel Aviv pretendían; en lugar de fragmentación interna, desencadenó un auge de solidaridad nacional que ahora Irán considera un activo con implicaciones a largo plazo”, agregó Ali.

Defensa popular

En este entorno, la idea de la “defensa popular” ha resurgido como un elemento central en la discusión pública y en los mensajes oficiales.

En la práctica, ha tomado forma a través de voluntarios que ayudan con la logística, las comunicaciones, la coordinación en los vecindarios y otros roles civiles que refuerzan las instituciones formales.

En las reuniones de todo el país, los iraníes describen el concepto en términos sencillos. “No somos soldados”, adujo Zahra Qarib de la ciudad de Mashad al sitio web de Press TV, “pero sabemos que hay cosas que podemos hacer si el país está bajo ataque. Todos ayudan a su manera”.

Muchos señalan que el modelo en sí no es nuevo. Evoca los patrones de participación pública vistos durante la guerra impuesta de la década de 1980, ahora revividos a una escala nacional gracias al impulso de la campaña.

Los organizadores afirman que el ritmo rápido de inscripción demuestra cuán profundamente esta disposición está incrustada en la estructura de respuesta más amplia de Irán.

A medida que la campaña avanza hacia su siguiente fase, su huella sigue siendo visible a nivel nacional. Para muchos iraníes, se ha convertido en una señal colectiva de unidad y preparación en un momento de incertidumbre regional.

“La campaña nos dio un lugar para registrar lo que ya estábamos haciendo. La gente salió porque este es nuestro país”, declaró Qarib, con la voz quebrada por la emoción.


Texto recogido de un art'iculo publicado en Press TV