El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, firmó el sábado el decreto de la nacionalización del litio para “que sea la nación la dueña de este mineral estratégico” y declaró zona de reserva minera de litio 235 000 hectáreas en el estado de Sonora (noroeste).
En su discurso, en referencia al petróleo, el mandatario recordó que las empresas estadounidenses se llevaban este hidrocarburo sin dejar ningún beneficio al pueblo, pero México lo nacionalizó, pese a las presiones y amenazas de invasión de Estados Unidos e Inglaterra.
“Lo que estamos haciendo ahora, guardadas las proporciones y en otro tiempo, es nacionalizar el litio para que no lo puedan explotar extranjeros, ni de Rusia, ni de China, ni de Estados Unidos. El petróleo y el litio son de la nación, son del pueblo de México”, aseveró el mandatario durante su visita al municipio de Bacadéhuachi, en Sonora.
López Obrador anunció que “inicia un proceso de exploración, de desarrollo tecnológico para tener la materia prima, también con el propósito de que se instalen plantas para la elaboración de baterías”.
El decreto presidencial consolida el litio como propiedad del Estado para su extracción del subsuelo mexicano y la posterior explotación. La nacionalización del litio complementa la reforma a la Ley Minera aprobada en abril del año pasado, que estipuló como “de utilidad pública” la exploración, la explotación y el aprovechamiento del mineral, otorgando al Estado mexicano el uso exclusivo de este recurso.
Estados Unidos y Canadá, la fabricación de vehículos eléctricos, que necesitan a este mineral clave, han mostrado interés en que sus empresas participen en la producción de litio en México.
tmv/ncl/mkh
