• Un convoy de vehículos militares de EE.UU. en el norte de Irak que se dirige hacia Siria, 26 de octubre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 15 de septiembre de 2020 2:23
Actualizada: martes, 15 de septiembre de 2020 2:57

Dos convoyes de vehículos blindados pertenecientes a EE.UU. que transportaban equipo militar y logístico han sido blanco de bombas en las carreteras de Irak.

El Ejército iraquí, en un comunicado emitido el lunes, informó que la primera bomba explotó al borde de una carretera en la provincia sureña de Al-Qadisiya, mientras que la segunda explosión tuvo lugar en otra vía en la provincia central de Babil.

“Las dos bombas, al costado de la carretera, apuntaron a los convoyes de camiones que transportaban equipo de la coalición internacional (liderada por Estados Unidos)”, indica la nota y especifica que los camiones eran operados por conductores y empresas de transporte iraquíes.

Conforme al texto, las explosiones no han causado daños a los convoyes. Esto mientras que fuentes locales aseguraron que los vehículos quedaron totalmente destruidos y el fuego ardió durante mucho tiempo en el lugar del ataque al convoy militar en la carretera internacional.

Hasta el momento ningún grupo o individuo se ha atribuido la responsabilidad de dichos ataques. Sin embargo, estos son los más recientes de una serie de explosiones que ha afectado a las fuerzas de ocupación norteamericanas en medio del creciente sentimiento antiestadounidense en el país árabe.

 

Asimismo, la madrugada de este martes, la Zona Verde en Bagdad (capital iraquí), que alberga la embajada de EE.UU., ha sido una vez más objetivo de un ataque con cohetes. Los medios iraquíes han anunciado que el ataque apuntó la parte militar de la sede diplomática de EE.UU., que con frecuencia sufre este tipo de ofensivas. Se han escuchado al menos tres explosiones en el lugar.

Sin embargo, según las fuentes, el sistema de defensa aérea de la embajada estadounidense pudo contrarrestar varios de los cohetes disparados contra el edificio.

Irak exige más que nunca la salida de las tropas estadounidenses, sobre todo, tras el brutal asesinato del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, y el subcomandante de Al-Hashad Al-Shab, Abu Mahdi al-Muhandis, entre otros compañeros, en un ataque selectivo ejecutado el pasado 3 de enero por Washington en Bagdad.

Tras estos asesinatos, han crecido los sentimientos antiestadounidenses y el descontento de los iraquíes por la violación de la soberanía su país.

Las fuerzas populares iraquíes, a su vez, han afirmado que harán frente a cualquier ataque de EE.UU. y han advertido de que tratarán a los militares estadounidenses como a “tropas de ocupación”.

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