• Bandera de Francia en el uniforme de soldados galos.
Publicada: miércoles, 25 de marzo de 2020 23:39

Francia informa de la retirada de todas sus fuerzas desplegadas en Irak, en el marco de la supuesta lucha contra Daesh, debido a la pandemia del coronavirus.

Autoridades militares francesas precisaron el miércoles que iniciarán, a partir de este jueves, la repatriación de su personal de la Operación Chammal –nombre de la misión gala– desplegado en Irak.

Esta medida se basa en un comunicado del Estado Mayor de la llamada coalición anti-EIIL (Daesh, en árabe), que lidera EE.UU., según el cual, “en coordinación con el Gobierno iraquí, decidió ajustar su dispositivo en Irak y suspender provisionalmente sus actividades de formación de las fuerzas de seguridad iraquíes a la vista de la crisis sanitaria” del nuevo coronavirus, denominado COVID-19.

Francia cuenta con unos 200 militares desplegados en Irak, donde las cifras oficiales sobre el nuevo coronavirus indican que 20 personas han muerto y 233 se han contagiado.

Las Fuerzas Armadas francesas detallaron que tienen 11 aviones tipo Rafale desplegados en Jordania, desde donde continuarán las supuestas operaciones aéreas contra el grupo terrorista Daesh.

 

El Ejército estadounidense, que representa la gran mayoría de las fuerzas extranjeras en Irak, ya había anunciado a finales de la semana pasada una reducción temporal de su presencia militar.

Mientras tanto, un destacado comandante de las fuerzas populares iraquíes denunció que EE.UU. está usando el COVID-19 para expulsar a las tropas iraquíes del oeste del país, generando, de esta forma, agujeros de seguridad que permitirían el regreso de los terroristas del EIIL.

La presencia de las tropas extranjeras, en especial las de EE.UU., ha sido blanco de fuertes críticas, las mismas que se acentuaron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ordenara matar en enero al comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Qasem Soleimani, y al subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (UMP o Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, entre otros compañeros, en Bagdad (capital iraquí).

A raíz de ese ataque selectivo, el Parlamento y el Gobierno de Irak solicitaron la salida de las fuerzas estadounidenses y, en general, de todas las tropas extranjeras, aunque todavía no se ha aplicado tal medida.

Además, distintos políticos y expertos iraquíes coinciden en que Daesh debe su supervivencia a EE.UU., que busca jugar la carta del terrorismo para poder justificar su presencia militar en ese país, rico en reservas petrolíferas.

Para facilitar el resurgimiento de Daesh, EE.UU. no duda en atacar las posiciones del Ejército, de la Policía Federal y de las Al-Hashad Al-Shabi, cuerpo militar integrado oficialmente en las Fuerzas Armadas de Irak.

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