Un asombroso hallazgo se concretó durante unos trabajos de construcción en Rouen. De acuerdo al jefe del Departamento de Seguridad local, Philippe Luka, los intervinientes ya destruyeron la parte explosiva de la bomba, lo que representaba el mayor peligro.
“Según los estudios realizados, la bomba cayó de un avión, pero no llegó a explotar”, ha indicado Luka, además de reconocer el peligro que representaba para la población.
El explosivo fue encontrado por casualidad el pasado 31 de julio durante las obras para una línea de autobús. Es la tercera bomba que data de la Segunda Guerra Mundial encontrada en Rouen.
smd/ncl/alg
