La policía de Filipinas reportó que los agentes lograron abatir a 32 sospechosos traficantes y arrestar a otros 107 en un operativo antidrogas a gran escala realizado entre el lunes y el martes en la provincia de Bulacan, de 3,3 millones de habitantes y localizada al norte de la capital filipina, Manila.
La guerra contra las drogas ha sido criticada en duros términos por oenegés internacionales, que acusan a Duterte de violar los derechos humanos, aunque este ha reiterado que seguirá con la campaña hasta erradicar el narcotráfico y el crimen organizado durante su gestión.
Desde su llegada al poder hace 14 meses, el mandatario filipino lleva a cabo una campaña de represión sin precedentes contra las drogas en el país asiático.
smd/anz/mkh
