• Fuerzas españolas durante una maniobra militar.
Publicada: martes, 6 de octubre de 2015 2:18
Actualizada: lunes, 12 de octubre de 2015 21:03

Izquierda Unida (IU) ha insistido este lunes en que España no debe tomar parte en las maniobras militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el Mediterráneo.

Dos tercios de las 30 mil fuerzas que participarán en esos ejercicios militares, llamados ‘Trident Juncture’ y considerados como los mayores desde 2002, serán desplegados en España. Las maniobras se desarrollan en un ambiente tenso entre la OTAN y Rusia por la crisis en Ucrania.

No solo hemos entregado nuestro territorio a EE.UU. para que disponga de una lanzadera inmejorable, además vamos a poner a su disposición a nuestras Fuerzas Armadas", ha censurado Izquierda Unida (IU).

"No solo hemos entregado nuestro territorio a EE.UU. para que disponga de una lanzadera inmejorable, además vamos a poner a su disposición a nuestras Fuerzas Armadas", ha censurado la IU.

La izquierda española ha lamentado que otra vez España juegue "a ser uno de los alumnos aventajados del imperio en un potencial conflicto que nos toca muy de cerca y asumiendo el papel de cómplices sin tener nada que ganar y sí mucho que perder".

A su juicio, Estados Unidos, para hacer frente a las llamadas “amenazas híbridas”, espera que países como España desempeñen un papel más efectivo que otros y, en este caso, este Estado europeo está más cerca a las zonas del conflicto.

"No debemos perder de vista dos cuestiones: por un lado la pérdida de soberanía europea y el fracaso de la Política Común de Seguridad y Defensa que evidencian; por otro, la oportunidad a la que responden teniendo en cuenta la volatilidad y conflictividad del escenario en el que van a desarrollarse", ha agregado.

El ministro de Defensa de España, Pedro Morenés, anunció el pasado julio que 8000 militares españoles participarán en esas maniobras que se realizan en dos fases: una de ejercicio de puesto de mando, del 3 al 16 de octubre, y otra "real", del 24 de octubre al 6 de noviembre.

El ministro español de Defensa, Pedro Morenés, en la base militar Los Llanos, en Albacete.

 

España asume el mando del componente terrestre, con sede en Bétera (Valencia, a orillas del Mediterráneo) a pesar de que que varios partidos políticos y sus seguidores se oponen a la OTAN y a la guerra. El eurodiputado español José Couso advirtió el pasado 23 de abril que el papel asignado a España por la OTAN supondrá un peligroso aumento de la escalada militar en el continente europeo.

El 17 de noviembre de 2014, el secretario general del partido político Podemos, Pablo Iglesias, aseguró que si llegara a ser presidente del Gobierno español, retiraría a España de la OTAN, una promesa que recalcó el pasado 15 de febrero.

Además, cientos de personas se volcaron el pasado 25 de abril a las calles de Madrid, capital de España, para rechazar el emplazamiento de bases militares de la Alianza Atlántica en este país europeo.

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