• Un submarino nuclear de la Marina Británica, modelo Trident, navega en costas oeste de Escocia.
Publicada: domingo, 19 de noviembre de 2017 0:21

La Marina Real Británica pronto podría espiar a buques rusos con drones lanzados desde sus submarinos inmersos en el agua.

Un informe publicado el viernes en el diario local Daily Mail, reveló la nueva forma con la que la Marina británica busca desafiar a los buques rusos que se acercan a sus costas occidentales.

“Muy pronto los submarinos nucleares de la Marina británica podrán lanzar aviones no tripulados (drones) estando sumergidos en el agua con el objetivo de espiar a barcos rusos en torno a la costa británica”, precisó el rotativo que apuntó el avance como una nueva fase de la guerra robótica en el mundo.

Se trata del dron “Outrider”, precisa Daily Mail, para destacar que es muy silencioso, “casi no produce ruido”. El avión no tripulado será disparado desde un contenedor especial que se abrirá en cuanto salga del agua. Los marineros solo tienen que apretar un botón para activarlo, explicó.

El Outrider puede realizar misiones de espionaje desde el cielo durante 2 horas y media y desplazarse a una velocidad de unos 91 kilómetros por hora, apostilló el informe.

“Podríamos perseguir a cualquier adversario con este aparato”, resalta un oficial de la Marina Real del Reino Unido, según recoge Daily Mail.

Muy pronto los submarinos nucleares de la Marina británica podrán lanzar aviones no tripulados (drones) estando sumergidos en el agua con el objetivo de espiar a barcos rusos en torno a la costa británica”, indica un informe publicado en el diario británico Daily Mail.

 

La Armada británica ha expresado en numerosas veces su inquietud por el aumento de la actividad de buques de guerra rusos en el océano Atlántico Norte y cerca de las aguas territoriales del Reino Unido, a niveles jamás vistas desde el fin de la Guerra Fría.

El miedo de Londres radica en que las fuerzas navales rusas podrían estar buscando “información crucial” sobre la fortaleza del sistema de defensa británico, en particular, sobre el programa de submarinos nucleares Trident.

Han sido muchos los escenarios de tensión marítima entre ambos países. En octubre de 2016, la Armada británica envió varios buques de guerra para “acompañar” a la escuadra naval rusa liderada por el portaaviones Almirante Kuznetsov, que navegaba por el canal de la Mancha, al sur del Reino Unido, rumbo a Siria.

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