"Pensándolo bien, reconocemos que fue inaceptable usar esta frase religiosa justo antes del ataque suicida del simulacro, vinculando así este ejercicio con el Islam", admitió Garry Shewan, subjefe del departamento de policía de la ciudad de Manchester (norte).
Pensándolo bien, reconocemos que fue inaceptable usar esta frase religiosa justo antes del ataque suicida del simulacro, vinculando así este ejercicio con el Islam", admite Garry Shewan, subjefe de la policía de Manchester.
Shewan reconocía así el error cometido en los entrenamientos al caracterizar de esa manera la simulación de un ataque suicida de un grupo radical al estilo de los terroristas de EIIL (Daesh, en árabe), por lo que ofreció sus disculpas por la ofensa que esto ha causado.
También reconoció lo "imprudente, innecesario e inaceptable" del uso de la frase en tal contexto el alcalde de la ciudad, Tony Lloyd, quien estimó que efectivamente no venía a cuenta ni añadía nada al simulacro, sino que al contrario puede afectar gravemente a las relaciones con la comunidad musulmana de la ciudad.
Un vídeo emitido el martes en la televisión británica muestra a un hombre enmascarado vestido de negro corriendo opr las instalaciones del centro y gritando la frase en cuestión, sagrada para quienes profesan la fe islámica, antes de hacer explotar una supuesta bomba.
El ejercicio tuvo lugar en un centro comercial de las afueras de Manchester, y participaron en él unas 800 personas, actores incluidos, que se disfrazaron de víctimas del falso atentado.
Para salir del paso, la policía ha asegurado que no hay indicios de que se planee ningún golpe terrorista en la ciudad, pero que el ejercicio se ideó el pasado diciembre, un mes después de los atentados de París (Francia), en los que murieron unas 130 personas.
El Reino Unido mantiene en la actualidad la alerta antiterrorista en su máximo nivel, lo que significa que los servicios de seguridad consideran que un ataque es "altamente probable".
La animosidad contra los musulmanes en el Reino Unido ha cobrado en los últimos tiempos gran virulencia, lo que la Comisión Islámica de Derechos Humanos (IHRC, en inglés) ha reflejado en sus premios anuales a la Islamofobia de 2016.
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