“La continuación de los ataques israelíes en el sur y el asesinato deliberado de sus habitantes, la destrucción de pueblos y la quema de cultivos no es solo un asunto para que nosotros condenemos y denunciemos”, ha dicho este viernes Nayib Mikati al inicio de una sesión del Consejo de Ministros, según un comunicado de ese órgano.
La tensión se eleva ante la posibilidad de que estalle una guerra directa entre el régimen de Israel y el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá)
“Sino que es también una agresión destructiva y terrorista descrita, y la comunidad internacional debe poner fin a su persistencia y criminalidad [de Israel]”, ha agregado el dirigente durante su discurso.
🔥Israel arde en infierno de #Hezbolá
— HispanTV (@Nexo_Latino) June 9, 2024
Recientemente, las ya tensas líneas de separación entre El Líbano y la Palestina ocupada han sido escenario de lo que parece ser una guerra total entre el Movimiento de Hezbolá y el régimen de Israel.
La prensa ha analizado la tensión. pic.twitter.com/5ZNsTWSOuY
Asimismo, Mikati ha asegurado en el que el Líbano está comprometido con la “total implementación” de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de la ONU (CSNU), que puso fin a la guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá.
La actual escalada es la peor entre ambos lados desde la guerra de hace 17 años, y su intensidad ha subido fuertemente en las últimas semanas.
Hezbolá ha llevado a cabo 2125 operaciones militares contra objetivos e intereses de Israel desde el pasado 8 de octubre.
Las ofensivas de la Resistencia libanesa comenzaron un día después de que Israel iniciara una guerra genocida contra el pueblo palestino en Gaza, que ha dejado hasta el momento más de 37 200 muertos. Hezbolá ha prometido continuar los operativos de represalia hasta que el régimen ocupante cese las agresiones a la sitiada franja.
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