El fiscal general adjunto del Departamento de Justicia de Estados Unidos, Todd Blanche, dijo que la institución que dirige ha decidido no abrir una investigación penal ni de derechos civiles sobre el asesinato a quemarropa de Renee Nicole Macklin Good por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis, Minnesota, el 7 de enero.
En declaraciones a Fox News el domingo por la noche, Blanche dijo que la unidad de derechos civiles del Departamento de Justicia no cedería ante la presión para investigar la muerte a tiros la madre de 37 años, debido a que, a su juicio, el agente de ICE actuó en “defensa propia”.
“Nosotros no vamos a investigar cada vez que un agente se defiende frente a alguien que pone su vida en peligro”, declaró Blanche a la televisora estadounidense
El fiscal subrayó que no cederá a las “presiones” tanto de la opinión pública en protestas como del gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, quien ha pedido la apertura de esta investigación y la colaboración —hasta ahora inexistente— entre el Departamento de Justicia y la Policía local para compartir información sobre el incidente.
“Investigaremos cuando sea apropiado investigar y este no es el caso. No era el caso cuando ocurrió y no es el caso hoy”, recalcó Blanche.
Blanche se ha remitido a la versión oficial —argüida también por el presidente Donald Trump— que asegura que el agente protegió su vida porque la mujer intentó atropellarle con su coche
La decisión de Blanche contrasta con las denuncias de organizaciones como Human Rights Watch (HRW) que catalogan lo ocurrido a Good como un “asesinato injustificado”, señalando que los vídeos del incidente demuestran que la mujer en ningún momento intentó usar su vehículo contra el agente.
Al menos siete personas han fallecido durante operativos de ICE entre 2025 y 2026, y la mayoría de estos casos tienen que ver con paradas a vehículos.
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