• El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo (izda.), en una rueda de prensa conjunta con el canciller bielorruso, Vladimir Makei, Minsk (capital de Bielorrusia), 1 de febrero de 2020. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 2 de febrero de 2020 11:12

Mike Pompeo ofreció a Bielorrusia suplir sus necesidades de crudo y “avances reales” en la relación con este país, pese a su dependencia con Rusia.

“Confiamos en nuestra capacidad de realizar, juntos, avances reales en todas las dimensiones de nuestra relación”, declaró el sábado el secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, durante una reunión con el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, sostenida en Minsk (capital bielorrusa), en la que avisó que Washington barajaba nombrar a un embajador ante ese país.

Más tarde en la misma jornada y durante una rueda de prensa, junto al canciller bielorruso, Vladimir Makei, Pompeo dijo que Estados Unidos es “el mayor productor de petróleo del mundo” y todo lo que los bielorrusos tienen que hacer es hacerles una llamada telefónica.

Pompeo aseveró que Estados Unidos está dispuesto a “aportar el 100 por cien del petróleo necesario a precios competitivos”, en alusión a las disputas entre Minsk y el Kremlin por su abastecimiento de energía, que llevó a Bielorrusia a buscar nuevos proveedores.

El mes pasado, Bielorrusia anunció planes para negociar con otros actores importantes del mercado de petróleo, tras desacuerdos con Rusia, su principal proveedor. Como las compañías de los dos países vecinos mantienen una pugna por el precio del crudo, este país compra el petróleo ruso a precios inferiores a los del mercado mundial, pero Rusia también busca nivelar hasta 2024 sus precios para que correspondan a las tarifas mundiales.

 

Pompeo relevó también el “paso sólido hacia la mejora de las relaciones y de los vínculos más estrechos”, afirmando que la Administración de Trump quiere ayudar a Bielorrusia para que “construya su propio país soberano”.

En los últimos años, en especial, tras la anexión de Crimea a Rusia mediante un referendo, se oscurecieron las relaciones entre Rusia y sus vecinos occidentales, incluso, hubo amenazas de medidas bélicas. Kiev (capital de Ucrania) y sus aliados occidentales no reconocieron la anexión e impusieron sanciones contra Moscú, echando leña al fuego de las tensiones en la zona.

Makei, a su vez, dijo que su Gobierno apoyaba la participación de cualquier actor, incluso de Estados Unidos, en las negociaciones sobre el conflicto en Donbás.

En 2014, comenzó el conflicto armado entre el Ejército de Kiev y las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk que se negaban a reconocer el Gobierno del expresidente ucraniano Petro Poroshenko, Ucrania responsabiliza a Rusia de la situación. Moscú, a su vez, rechaza las acusaciones. Esto ha hecho que las relaciones entre Kiev y Moscú vayan de mal en peor.

 

Las tensiones entre Minsk y Moscú se agravaron en 2017 (en especial en febrero), luego de que Bielorrusia anunciara un régimen de exención de visados para los ciudadanos de 80 países, entre ellos Estados Unidos, hecho que no le agradó para nada al Kremlin, que como respuesta volvió a militarizar sus fronteras con Bielorrusia y amenazó con cortar a la mitad sus exportaciones de crudo.

Esta visita, que según los analistas tiene un carácter simbólico, y que ha convertido a Pompeo en el primer jefe de la Diplomacia estadounidense que visita Minsk desde 1994, se enmarca en una gira de varios días por los países que antaño formaban parte de la Unión Soviética. El periplo arrancó en Ucrania y terminará en Kazajistán y Uzbekistán, aliados cercanos de Moscú.

Aunque el Departamento de Estado norteamericano adelantó que el objetivo de la visita de Pompeo era normalizar las relaciones entre los dos países, Valeri Voronetski, un miembro de la comisión internacional de la Cámara Baja del Parlamento de Bielorrusia, manifestó que esta habla de una creciente importancia de Bielorrusia en la política regional y mundial, ya que “el papel de Bielorrusia es importante como garante de estabilidad y seguridad en la región”.

Por otra parte, el director del centro bielorruso de estudios estratégicos y de política exterior, Arsén Sivitski, dijo que uno de los motivos más importantes de la visita de Pompeo a Bielorrusia era el levantamiento de las sanciones, porque las sanciones tienen un impacto bastante serio en el desarrollo de la cooperación comercial entre dos países.

“La principal condición es que EE.UU. levante una serie de restricciones contra la garantía de que Bielorrusia compre ciertos volúmenes de petróleo en el futuro. Esta puede ser una de las opciones para resolver el problema de las sanciones”, señaló el experto.

mrp/ctl/msf