Pese a que aún falta un año y 10 meses para la celebración de las próximas elecciones en República Dominicana ya se observa un intenso activismo político. Este panorama llevó a la JCE a emitir una resolución prohibiendo el proselitismo, sin embargo, la disposición no ha sido respetada por ninguno de los aspirantes a dirigir los destinos del país.
La alta dirigencia de las organizaciones políticas considera que el órgano comicial no tiene facultad constitucional para regular el activismo a lo interno de los partidos.
Ni siquiera la advertencia de la JCE de que sancionaría a quienes no acaten su resolución, fue suficiente para detener las acciones proselitistas.
Para la clase política local, lo único que pudiera regular el tiempo de las campañas en el país es la aprobación de una nueva ley de régimen electoral que establezca este tipo de disposiciones.
Hasta el momento han fracasado todos los intentos para aprobar la referida normativa, pese a que junto con el proyecto de Ley de Partidos y Organizaciones Políticas lleva casi dos décadas en discusión en el Congreso Nacional.
Stephanie Andújar, Santo Domingo.
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