El portavoz del cuartel general central Jatam al-Anbia, el teniente coronel Ebrahim Zolfaqari, ha indicado este lunes que “la agresión despiadada del régimen sionista contra la desalinizadora de Kuwait, para acusar a la República Islámica de Irán en las últimas horas, es un signo de la vileza y bajeza de los ocupantes sionistas”.
“Declaramos que nuestras fuerzas continuarán apuntando poderosamente a las bases, militares estadounidenses y sus intereses en la región, así como a las infraestructuras e instalaciones militares, de seguridad y económicas del régimen sionista”, ha destacado.
Por otra parte, ha considerado como “esencial” que “los países de Asia Occidental estén alerta frente a la instigación de los enemigos estadounidenses y sionistas para desestabilizar y destruir la región, y pongan fin a la presencia del ejército estadounidense criminal y de los ocupantes sionistas en la zona”.
Según las autoridades kuwaitíes, un ataque contra un edificio de servicios de una planta desalinizadora de agua y energía en Kuwait provocó la muerte de un trabajador indio y daños materiales importantes en el edificio.
El sábado, el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, advirtió sobre planes de EE.UU. e Israel para ampliar la agresión mediante la implicación de otros Estados y operaciones de “falsa bandera”.
Estados Unidos e Israel lanzaron su agresión militar conjunta contra la República Islámica el 28 de febrero, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios altos funcionarios y comandantes, así como a cientos de civiles iraníes.
En el marco de su legítima respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes iniciaron inmediatamente decisivos ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses en la región y objetivos en los territorios ocupados por Israel.
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