• Luis Pérez, excandidato a la Presidencia del movimiento Colombia Piensa en Grande.
Publicada: jueves, 12 de mayo de 2022 0:26

Luis Pérez anunció que renuncia como candidato en las elecciones presidenciales de Colombia debido al ambiente polarizado y “lleno de odios”.

Pérez, candidato del movimiento Colombia Piensa en Grande, explicó sobre su decisión en un comunicado publicado el miércoles en Twitter, cuando faltan menos de 20 días para las elecciones a las que los colombianos están citados, para la primera vuelta, el próximo 29 de mayo.

Una de las razones que lo llevaron a dar un paso al costado en la carrera hacia la Casa de Nariño, es que la campaña no tuvo espacio para las ideas, sino únicamente para los insultos y peleas, según denuncia.

Los debates entre candidatos se volvieron intrascendentes; o se hacen solo con los del gusto de los grandes capitales; o se cancelan; o asistimos solo dos o tres”, lamenta el exgobernador de Antioquía.

Según el ahora excandidato, la campaña se convirtió en un juego de ping-pong “donde únicamente hay bolas para los extremos”, mientras los candidatos “no calculan el mal que le hacen al país del futuro. Existe una estrategia oculta para desaparecer a los que no sean extremos”.

 

En la actual contienda se está acabando con la riqueza y legitimando la intolerancia como un mal estilo de hacer política, resalta la nota de Pérez, que fue uno de los políticos señalados por Alias ‘Otoniel’ en sus declaraciones ante la justicia, vinculándolo con el grupo narco Clan del Golfo.

¿Cuánta oportunidad tenía para ganar?

Pérez se retira de la carrera electoral en momentos en que aparece en una encuesta relevada el martes con casi el 0,3 % de intención de voto.

El estudio de opinión realizado por la firma YanHaas para medios locales pone puntero a Gustavo Petro, del partido Pacto Histórico, con un 40 % de sufragios, seguido de Federico Gutiérrez, de Equipo por Colombia, con 21% de los votos. Los demás candidatos obtuvieron menos del 10 %.

El próximo Gobierno de Colombia enfrentará varios desafíos, los más importantes, el hambre, una extrema polarización social, violencia, incluso el asesinato de los líderes sociales y campesinos, y el narcotráfico.

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