• La imagen de la NASA muestra el volcán Okmok, en Alaska, lanzando una columna continua de cenizas y vapor a principios de julio de 2008. (Foto: AFP)
Publicada: martes, 23 de junio de 2020 1:26
Actualizada: miércoles, 24 de junio de 2020 9:35

Un estudio de muestras de núcleos de hielo en el Ártico liga la erupción del volcán Okmok, en Alaska, con la caída de la república romana hace 2000 años.

Según un estudio publicado el lunes en la revista Actas de la Academia Nacional de Ciencias (Proceedings of the National Academy of Sciences) de EE.UU., un grupo internacional de investigadores afirma haber encontrado en el hielo ártico pruebas que relacionan uno de los años más fríos en la antigua Roma, el 43 a.C, con la erupción del volcán Okmok, situado en la actual Alaska (EE.UU.), y atribuye a este fenómeno el desencadenante del fin de la República.

Encontrar pruebas de que un volcán al otro lado de la Tierra entró en erupción y contribuyó efectivamente a la desaparición de los romanos y los egipcios y al surgimiento del Imperio Romano es fascinante”, dijo el autor principal del estudio, Joe McConnell, del Instituto de Investigación del Desierto (DRI) en Reno (Nevada), quien añade: “Ciertamente, muestra lo interconectado que estaba el mundo incluso hace 2.000 años”.

El equipo, investigó además registros climáticos en China, EE.UU., los países escandinavos y Austria, que, cruzados con muestras de hielo obtenidas en la década de 1990 en Groenlandia y Rusia, permitieron datar dos grandes erupciones volcánicas en el planeta: una en el 45 a.C y una segunda, más potente, en el 43 a.C.

 

Sin embargo, esta segunda es la correspondiente al Okmok, y su tiempo coincide con un periodo descrito por las fuentes de la época como frío, lleno de hambruna, enfermedades e inestabilidad en el Mediterráneo. Las pruebas halladas en seis cilindros de hielo de Groenlandia y el Ártico ruso revelan que la erupción fue descomunal y que duró dos años.

El arqueólogo clásico Andrew Wilson, de la Universidad de Oxford (Reino Unido), a su vez, apunta que tales condiciones húmedas y extremadamente frías durante la primavera agrícola y las temporadas de otoño en la región mediterránea posiblemente redujeron el rendimiento de los cultivos y agravaron los problemas de suministro durante los trastornos políticos en curso del periodo.

mrp/ncl/hnb