Las personas migrantes son necesarias para Chile: un 10,6% del Producto Interno Bruto es aportado por su trabajo, superando su representación poblacional que equivale al 8,7%. Es lo que indica un reciente informe de la Fundación Por Causa.
La migración en Chile aumentó en un 46,8% entre 2018 y 2023, mientras que la tasa de fecundidad es de un 1,16%, la más baja de la historia del país.
La mayoría de quienes se encuentran regularizados se desempeñan en trabajos esenciales y servicios.
Pero hay un aporte que es invisible, que es el de los miles de migrantes que todavía no se han podido regularizar.
Las trabas que impone la legislación chilena, además de los altos costos asociados a los trámites, dificulta la obtención de residencia, de trabajo digno, acceso a vivienda y a salud, entre otros.
Los discursos de odio incentivados por sectores derechistas han calado no solo en la población, sino también en el Congreso Nacional.
La Fundación Por Causa dice que la incorporación y regularización de las personas migrantes significaría para el Estado chileno un mayor aporte, que hoy se pierde por las trabas y la agenda securitista.
Beatriz Michell, Santiago de Chile
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