Este fue el último grave error estratégico del líder golpista Jair Bolsonaro, un intento de destrucción de su tobillera electrónica con aparente intención de evadir al largo brazo de la ley. Como resultado perdió su status de preso domiciliario. El hecho dominó el debate público durante la última semana.
Esta es la foto del momento en función de la imagen del expresidente, pero de cara a las presidenciales del año entrante, todavía quedan muchas cartas por jugar.
El corazón financiero de la ciudad nos ofrece un recorte que, aun entendiéndolo parcial, nos muestra que por primera vez los bolsonaristas convencidos brillan por su ausencia.
La calle evidencia que el expresidente Bolsonaro perdió legitimidad en una mayoría de la población, incluso entre su base, la pregunta ahora es quien podrá reemplazarlo como líder de la ultraderecha en las próximas elecciones presidenciales.
Andrés Sallari, Sao Paulo.
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