El nuevo presidente de Brasil convocó a sus 37 ministros. En su primera reunión de gabinete, Luiz Inácio Lula da Silva le aseguró a su equipo de gobierno que ascendió al poder a los 77 años, para cumplir un mandato, el mandato de su vida.
El líder progresista encomendó a sus ministros, un variado grupo de funcionarios experimentados de distintas ideologías políticas, ideas convergentes para la reconstrucción de su país, después de 4 años del Gobierno de Jair Bolsonaro.
El veterano líder izquierdista comunicó a sus ministros la necesidad de tener una buena relación con el nuevo Congreso, aún más inclinado a la derecha. Prometió respaldo a sus ministros, aunque no descartó despidos, si hacen algo equivocado.
El mandatario se mostró convencido de que mejores tiempos llegarán para Brasil, aunque aseveró que esto llevará un arduo trabajo.
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