Últimamente, el ultranacionalista ministro de seguridad de Israel, Itamar Ben-Gvir, ha defendido la necesidad de restringir el acceso a la Explanada de las Mezquitas durante el mes de Ramadán argumentando que la concentración de musulmanes puede suponer un peligro para la seguridad de Israel.
El Canal 12 de Israel informó el miércoles que, tras la polémica iniciativa de Ben-Gvir, de limitar el acceso de los palestinos a la Mezquita Al-Aqsa durante el mes de Ramadán, el gabinete de Benjamín Netanyahu reaccionó severamente en su contra.
A su vez, la organización de inteligencia y seguridad interna de Israel (Shabak) también advirtió contra la medida de Ben-Gvir y vislumbró el desencadenamiento de la ira y reacción severa de la comunidad islámica in situ, así como del concierto de países.
En este contexto, el jefe del Buró Político del Movimiento de Resistencia Islámica Palestina (HAMAS) Ismail Haniya, denunció las restricciones impuestas por la entidad sionista e instó al pueblo palestino a romper el asedio impuesto a Al-Aqsa. El líder de HAMAS afirmó que la nación palestina defenderá sus mezquitas, iglesias y otros santuarios con todos los medios a su alcance.
El martes, el ministro de asuntos militares del régimen de Israel, Yoav Gallant, evaluó que HAMAS aumentará sus acciones en el mes Ramadán, que inicia en dos semanas.
Gallant, sin mencionar nombres, advirtió contra las “declaraciones irresponsables de personas supuestamente responsables”. Según medios hebreos, Gallant podría haberse referido a Ben-Gvir.
Desde el principio de los ataques de Israel contra la Franja de Gaza, la entidad sionista ha asesinado a más de 30 000 palestinos y ha bombardeado toda Gaza, pero no ha podido lograr su objetivo de eliminar HAMAS.
Además, Israel ha tratado de imponer restricciones contra los palestinos en Cisjordania y ha detenido más de 7200 palestinos en esta región.
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