La Resistencia en la Cisjordania ocupada ha adquirido un rostro completamente nuevo. Las piedras y los cuchillos han sido reemplazados por armas de fuego, bombas caseras y, recientemente, cohetes, lo que ha aterrorizado a los ocupantes y ha aumentado significativamente sus bajas.
Al respecto, los medios israelíes, citando un nuevo informe publicado este miércoles, informaron que los funcionarios políticos, militares y de seguridad israelíes califican el 2023 como el año “más difícil” para el régimen sionista desde 2005.
De hecho, la nota periodística precisa que, en el año 2023 — uno de los más sangrientos del conflicto palestino-israelí— 36 militares y colonos israelíes han muerto en las operaciones de los grupos de la Resistencia palestinos en Cisjordania.
Este miércoles, tres colonos israelíes resultaron heridos, uno de ellos en estado de grave, en un ataque de palestinos en la puerta de Al-Jalil de la Ciudad Vieja de Al-Quds (Jerusalén), según la policía del régimen sionista.
La operación se registró dos días después de que los militares israelíes asaltaron el campamento de Yenín, en la Cisjordania ocupada, y detuvieron a uno de los comandantes de las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, la rama militar del movimiento de Resistencia Al-Fatah.
De acuerdo con expertos, la expansión de las operaciones de los combatientes palestinos, sumada a la tensa situación interna de la entidad israelí, está poniendo al régimen de Tel Aviv al borde del colapso.
mmo/ncl/mkh
