• Una columna de humo se eleva desde un almacén en la ciudad de Sharjah, en EAU, tras los informes de ataques iraníes en Dubái, 1 de marzo de 2026. (Foto: AP)
Publicada: sábado, 25 de abril de 2026 22:39
Actualizada: sábado, 25 de abril de 2026 23:49

EE.UU. presiona a países árabes a contratar empresas estadounidenses para la reconstrucción de infraestructuras dañadas en los ataques de represalia de Irán.

El portal local de noticias Middle East Eye (MEE) informó el sábado, citando a funcionarios estadounidenses y árabes familiarizados con el asunto, que Kuwait, Baréin y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) son los principales países a los que Estados Unidos ha contactado para ofrecer sus servicios de reconstrucción, debido a los extensos daños sufridos en sus infraestructuras.

Arabia Saudí y Omán sufrieron impactos relativamente menos graves a causa de los ataques aéreos de Irán que se llevaron a cabo en respuesta a la agresión estadounidense-israelí contra el país persa.

Washington busca posicionar a las empresas estadounidenses de ingeniería, fabricación y construcción en la primera línea de los proyectos de reparación, presentando esta iniciativa como una forma de fortalecer los lazos económicos entre EE.UU. y las naciones del Golfo Pérsico.

 

Un funcionario estadounidense declaró que este enfoque es coherente con la política de “Estados Unidos primero” de la Administración de Donald Trump, que supuestamente prioriza los beneficios económicos internos, según MEE.

Funcionarios de los países del Golfo Pérsico declararon que, si bien Estados Unidos está deseoso de situar a sus empresas a la vanguardia de la reconstrucción, existe una notable desconfianza entre los líderes locales ante una mayor implicación estadounidense en un momento en que la seguridad regional sigue siendo frágil.

En este contexto, las iniciativas estadounidenses han provocado críticas entre los países árabes. Un funcionario árabe tachó de “poco sensible” el enfoque estadounidense, afirmando la preocupación de los Estados ribereños del Golfo Pérsico por el riesgo de una reanudación de las hostilidades y las dudas sobre el compromiso de Estados Unidos con la seguridad regional.

Financieramente, las monarquías del Golfo Pérsico cuentan con recursos necesarios para realizar reparaciones a gran escala, agregó.

Según Rystad Energy, una empresa independiente de investigación e inteligencia energética, los daños a la infraestructura energética en la región por sí solos podrían alcanzar los 39 000 millones de dólares, sin incluir los daños en Irán. Países como Kuwait poseen algunos de los fondos soberanos más grandes del mundo; la Autoridad de Inversiones de Kuwait está valorada en aproximadamente 1 billón de dólares, valora MEE.

A pesar de estas capacidades, los Estados árabes del Golfo Pérsico se muestran cada vez más cautelosos ante el temor a las recesiones económicas y están evaluando cuidadosamente sus opciones.

Anteriormente, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, señaló que los Estados del Golfo Pérsico, incluidos los Emirátos Árabes Unidos, están buscando acuerdos de intercambio de divisas con Estados Unidos.

Estos acuerdos proporcionarían acceso a dólares estadounidenses, algo especialmente importante dada la disminución de las exportaciones de energía provocada por la situación del estrecho de Ormuz.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios comandantes militares de alto rango.

En respuesta, las Fuerzas Armadas del país persa respondieron con más de 100 andanadas de misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra las bases estadounidenses en países de la región; si bien Teherán había urgido a países regionales a dejar de facilitar ataques de EEUU.

msr/ncl