El mandatario iraní, Masud Pezeshkian, hizo esta aseveración durante una conversación telefónica sostenida el sábado por la noche con el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, cuyo país funge de mediador en los diálogos Teherán-Washington, en busca del fin definitivo de la guerra de agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, actualmente en pausa.
El presidente dejó claro que la República Islámica de Irán no inició la guerra ni jamás quiso generar inseguridad en la región. “Sin embargo, la continuación de las acciones hostiles de Estados Unidos, incluido el bloqueo naval, no es coherente con las declaraciones del país respecto a su deseo de una solución política, y esta contradicción ha incrementado el nivel de desconfianza entre la nación iraní y entre los funcionarios de la República Islámica de Irán”, agregó.
Pezeshkian recordó que la experiencia de negociaciones anteriores ha aumentado la desconfianza del pueblo iraní hacia la parte estadounidense. “Sin detener las medidas hostiles, no se puede reconstruir la confianza, e Irán da la bienvenida a cualquier proceso lógico y justo para resolver las cuestiones”, agregó.
El mandatario iraní subrayó que el proceso de negociaciones solo puede conducir a “resultados tangibles” cuando la otra parte adopta un enfoque de construcción de confianza y respeto mutuo.
“Nuestro claro consejo a Estados Unidos es que primero elimine los obstáculos operativos, incluido el bloqueo, para sentar las bases de la resolución de los problemas, porque la República Islámica de Irán no participará en negociaciones forzadas bajo presión, amenazas o bloqueo”, recalcó el jefe del Ejecutivo iraní.
El presidente iraní también agradeció sinceramente el papel activo del primer ministro pakistaní, así como el seguimiento constante del comandante del ejército de Pakistán, general Asim Munir, en la gestión de contactos, la transmisión de mensajes y la asistencia para el establecimiento de la paz y la seguridad en la región.
Por su parte, Sharif elogió el coraje y resistencia de pueblo iraní por su defensa durante la guerra estadounidense-israelí, destacando que su país utilizará todas sus capacidades para alcanzar un resultado honorable. “Los mensajes de Teherán han sido recibidos con atención, escuchados y se han mantenido conversaciones detalladas al respecto”, dijo.
Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra de agresión contra Irán el 28 de febrero. Al verse derrotado en el campo de batalla, el presidente Trump solicitó una tregua dando paso a negociaciones. La primera ronda de diálogos por la paz no tuvo resultados por la violación de la tregua y las exigencias de Washington.
En este proceso, la República Islámica se ha negado categóricamente a reincorporarse al proceso a menos que Estados Unidos levante el bloqueo ilegal que ha impuesto a los buques y puertos iraníes. Teherán también ha afirmado que, mientras el bloqueo siga vigente, no tiene intención de reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, que cerró al tráfico marítimo en represalia.
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