Mediante un comunicado emitido el sábado, el Consejo condenó enérgicamente el cerco impuesto por Estados Unidos a los puertos iraníes desde el 13 de abril y un ataque armado contra un buque portacontenedores iraní denominado Touska, cargado de suministros esenciales para diálisis y equipos médicos, mientras regresaba al país procedente de China.
El organismo denunció que Estados Unidos ha intentado, de forma engañosa, ocultar sus crímenes invocando argumentos legales y de derechos humanos contra Irán, pero sus propias acciones violan “todos los principios y valores humanos, morales y de derechos humanos”.
Al respecto, subrayó que el bloqueo de los puertos iraníes ha restringido el acceso de millones de ciudadanos a medicamentos, alimentos, combustible y otros bienes esenciales.
En cuanto al ataque al buque iraní y la toma de rehenes de su tripulación, el Consejo consideró la medida como “un ejemplo concreto de la violación del derecho a la seguridad humana, el derecho al trabajo y el derecho a la integridad física y psicológica”.
Citando el derecho internacional en materia de conflictos armados, el Consejo señaló que la acción estadounidense constituye una grave violación del acuerdo de alto el fuego alcanzado entre Irán y Estados Unidos el 8 de abril, y es un claro ejemplo de un acto de agresión en virtud del artículo 3 de la Resolución 3314 de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).
También afirmó que la agresión militar naval estadounidense, llevada a cabo sin respetar los principios de distinción, proporcionalidad y precaución —y dirigida arbitrariamente contra civiles e infraestructura no militar— constituye un crimen de guerra en virtud del artículo 8 del Estatuto de la Corte Penal Internacional (CPI).
Instó urgentemente a los mecanismos internacionales de derechos humanos a que exhorten a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales a declarar formalmente que el bloqueo naval y la incautación del buque mercante constituyen un “castigo colectivo” y una violación del derecho al sustento y al desarrollo.
El organismo iraní también solicitó al Consejo de Derechos Humanos de la ONU condenar el bloqueo e identificar a los responsables y exigirles responsabilidades.
Además, instó a la comunidad internacional y a los Estados miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI) a que condenen explícitamente la acción, exijan plena rendición de cuentas a Estados Unidos e insistan en una indemnización por los daños materiales y morales infligidos a los marineros y sus familias.
“El silencio ante tales crímenes no solo exacerbará la impunidad de los agresores, sino que también socavará para siempre las normas fundamentales de los derechos humanos, el derecho humanitario y el derecho internacional humanitario”, aseveró.
Añadió que la plena responsabilidad de cualquier escalada en la región y de las continuas violaciones de los derechos humanos del pueblo iraní recae directamente sobre el gobierno de Estados Unidos.
En cuanto a la guerra impuesta por EE.UU. e Israel a Irán desde finales de febrero, el Consejo destacó que Irán actuó con responsabilidad al aceptar un alto el fuego de dos semanas, mediado por Pakistán, a pesar de tener la ventaja en el campo de batalla.
En este sentido, señaló que, si bien el alto el fuego entró en vigor el 8 de abril, Washington ha mantenido un bloqueo naval contra los puertos iraníes, medida que Teherán considera ilegal según el derecho internacional y una clara violación del alto el fuego.
ftm/msm
