• El entonces vicepresidente de EE.UU., Joe Biden, (drcha.), y rey saudí, Salman bin Abdulaziz Al Saud, en Riad, 27 de octubre de 2011. (Foto: AP)
Publicada: sábado, 4 de junio de 2022 10:15

Activistas alertan que el posible viaje del presidente Joe Biden a Arabia Saudí supone una traición a las innumerables víctimas del príncipe heredero saudí.

El viernes, el jefe de Estado estadounidense, Joe Biden, no descartó que podría visitar Arabia Saudí. Medios locales estiman que el viaje tendría lugar en el mes en curso.

Ante ello, activistas saudíes y grupos de derechos humanos han condenado desde ya el eventual viaje de Biden, asegurando que el presidente estadounidense estaría traicionando sus valores al reunirse con el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman (MBS), quien ha sido acusado de abusos contra los derechos humanos, incluidos el asesinato, la tortura de civiles y la matanza en la campaña bélica lanzada contra Yemen.

En declaraciones al portal de noticias Middle East Eye, Abdulá Alaoudh, un académico saudí, denunció la misma jornada que él y otros activistas de Arabia Saudí se sienten “traicionados por Biden”.

 

Aunque el mandatario norteamericano, al asumir el cargo, prometió responsabilizar a MBS por su reinado de terror, de un solo golpe está apostando toda la esperanza de justicia para las innumerables víctimas del príncipe heredero, lamentó.

“Si Biden le da la reunión en EE.UU., que MBS desea desesperadamente, el sangriento apretón de manos enviará un mensaje claro a los tiranos en todas partes: siempre pueden contar con que Estados Unidos traicionará sus valores y recompensará el mal comportamiento”, indicó Alaoudh.

Biden está en el ojo del huracán por la millonaria venta de armas para apoyar a la llamada coalición, liderada por Arabia Saudí, contra el pueblo yemení, lo cual el inquilino de la Casa Blanca también se comprometió a detener, pero nunca cumplió.

En este sentido, el senador estadounidense Bernie Sanders y el representante Rohit Khanna denunciaron el pasado diciembre que Washington ha apoyado y sigue profundamente involucrado en esta guerra, enfatizando que es hora de acabar con esta complicidad.

Riad y sus aliados, apoyados por EE.UU., iniciaron en marzo de 2015 una guerra contra Yemen para restaurar en el poder al expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi y aplastar al movimiento popular Ansarolá; objetivos que no se han materializado, gracias al creciente poder de las fuerzas yemeníes, aunque han muerto miles de civiles.

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