Según ha informado este domingo la agencia yemení de noticias Saba Net, estos elementos terroristas han sido detenidos en la carretera entre Marib, principal bastión de Al-Qaeda en Yemen, y Saná.

Los combatientes de Ansarolá también han confiscado un gran número de armas a estos arrestados, que habían perdido sus bases en las localidades de Al-Bayenat, Al-Yauf y Al-Suhail.

Durante los últimos días, decenas de personas han perdido la vida en los ataques terroristas en Saná. El sábado, al menos 10 civiles murieron por un atentado con bomba contra la mezquita chií Qobat al-Mahdi en la capital.
Este domingo, el consejo político de Saná ha asegurado en un comunicado que este tipo de actos terroristas no son capaces de arrodillar al pueblo yemení y debilitar su voluntad para conseguir sus demandas justas.
Por otra parte, el Ejército yemení, apoyado por los comités populares, ha tomado hoy el control de una serie de centros militares saudíes en la provincia de Jizan, sur de Arabía Saudí, en respuesta a las agresiones militares contra Yemen.
Las fuerzas yemeníes también han prendido fuego a dos vehículos militares saudíes durante sus operaciones que han obligado a los soldados saudíes a dejar sus posiciones y huir de la zona.
Según las Naciones Unidas, la agresión militar a Yemen ha provocado la muerte de al menos 1000 civiles. Mientras tanto, algunas organizaciones pro derechos humanos aseveran que los ataques han dejado más de 4000 muertos.
La ONU indica que más del 80 por ciento de los yemeníes necesita urgentemente asistencia humanitaria por los ataques saudíes que han destruido buena parte de las infraestructuras en Yemen.
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