• El coordinador humanitario de la ONU para Yemen, Johannes van der Klaauw.
Publicada: sábado, 2 de mayo de 2015 16:37
Actualizada: sábado, 2 de mayo de 2015 17:09

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha advertido este sábado del posible colapso de las infraestructuras en Yemen debido a la escasez del combustible en este país, que sigue sufriendo intensos bombardeos de Arabia Saudí y sus aliados.

Si no se hace nada en los próximos días para que lleguen el petróleo y los alimentos, Yemen se detendrá totalmente".

Si no se hace nada en los próximos días para que lleguen el petróleo y los alimentos, Yemen se detendrá totalmente", ha alertado el coordinador humanitario de la ONU para Yemen, Johannes Van Der Klaauw.

El funcionario de la ONU explica que "sin petróleo, los hospitales no pueden funcionar, las ambulancias no pueden salir y el agua no puede ser bombeada en el sistema de distribución. La red de telecomunicaciones corre el riesgo de detenerse. Todo ello es sumamente preocupante”.

La falta de combustible se debe por un lado al asedio terrestre, marítimo y aéreo saudí contra Yemen y por otro al embargo armamentístico impuesto por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) contra el movimiento popular yemení Ansarolá, ya que cuesta mucho tiempo controlar todos los cargueros con destino a Yemen.

Yemeníes esperan llenar sus bidones con agua de un grifo público en medio de una aguda escasez de agua en la capital yemení, Saná. 

 

Tras deplorar “consecuencias indeseables” de la resolución del CSNU sobre las ayudas humanitarias en Yemen, Klaauw pidió “pausas humanitarias” en este país para evitar el deterioro de la situación.

El exenviado especial de la ONU para Yemen, Yamal Benomar, denunció el 28 del pasado abril que la resolución antiyemení “podría involuntariamente restringir la entrega de mercancías comerciales muy necesarias y de ayuda humanitaria, incluyendo comida, gasolina y equipos médicos”.

El máximo órgano de decisión de la ONU, ignorando los bombardeos diarios del régimen saudí contra el pueblo yemení, aprobó el pasado 14 de abril una resolución para bloquear el suministro de armas a Ansarolá y, en este sentido, instruyó a todos los países que inspeccionen las mercancías con destino a Yemen.

La agresión saudí a Yemen ha aglutinado duras críticas regionales e internacionales. El pueblo yemení ya ha condenado en reiteradas ocasiones la agresión saudí y ha asegurado que el régimen de Al Saud pagará caro sus ataques; además países como RusiaIrán, Siria e Irak, entre otros, también han rechazado estas incursiones bélicas.

Riad convenció a algunos de sus aliados regionales de iniciar, el pasado 26 de marzo una guerra contra Yemen que ha dejado, según el Ministerio Yemení de Salud más de 4100 víctimas, entre muertos y heridos, incluidos mujeres y niños, además de contribuir al aumento de la amenaza regional que supone la red terrorista Al-Qaeda.

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