• Un manifestante que carga una carta para expresar su critico a EE.UU.
Publicada: jueves, 15 de enero de 2026 3:41

La mayoría de los estadounidenses creen que su presidente Donald Trump ha ido demasiado lejos al utilizar la fuerza militar para intervenir en Venezuela.

Según los datos más recientes del Centro de Investigación de Asuntos Públicos AP-NORC que ha consultado a 1203 adultos, un 61 % de los estadounidenses rechazan la política exterior y las intervenciones militares ordenadas por el presidente de EE.UU., Donald Trump, especialmente tras la reciente agresión militar en Venezuela y el secuestro del presidente venezolano, Nicolás Maduro.

A continuación, el estudio realizado entre el 8 y el 11 de enero indica que el 56 % de los adultos en Estados Unidos afirman que Trump “ha ido demasiado lejos” al utilizar las fuerzas armadas para intervenir en naciones soberanas como Venezuela.

También el rechazo presenta un marcado componente ideológico en sectores claves. Casi nueve de cada 10 demócratas y seis de cada 10 independientes coinciden en que la extralimitación militar es una realidad preocupante en el mandato actual y arriesga la estabilidad internacional. 

La encuesta incluso muestra el desacuerdo de los republicanos, así que solo uno de cada 10 de ellos están de acuerdo con la política de intervención militar de Trump, lo que subraya un riesgo político interno ante el enfoque belicista continuado.

Estos números muestran la preocupación de los estadounidenses por la política exterior y las acciones de Trump que se perciben como un exceso peligroso que compromete la estabilidad internacional.

Casi la mitad de los encuestados reclama que Estados Unidos asuma un papel “menos activo” en los conflictos mundiales, rechazando la postura imperialista que busca el control de activos en otros países o la intervención en asuntos internos de terceros.

Estas desaprobaciones surgen en un contexto donde la administración Trump ha endurecido su postura global durante su segundo mandato, lo que incluye medidas recientes como intentos por controlar los recursos petroleros venezolanos, amenazas del ataque a Irán y declaraciones sobre la adquisición de Groenlandia, incluso “de la manera difícil” si Dinamarca rechazara un acuerdo.

El 3 de enero, las fuerzas de EE.UU. atacaron varias partes de Venezuela y secuestraron al presidente, Nicolás Maduro, y su esposa. Durante dicha operación, al menos 100 personas, civiles y militares, perdieron la vida. Tras esta agresión, Trump declaró que asumirá el control de Venezuela; mientras, el secretario de Guerra de EE.UU., Pete Hegseth, defendió que la operación militar permitirá a Washington acceder a la “riqueza y los recursos adicionales” del país bolivariano.

Tras la detención de Maduro, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ha ordenado que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como encargada de la presidencia. Tras el ataque, la política chavista en un discurso desde Caracas, acusó a Estados Unidos de “secuestrar” a Maduro, exigiendo su liberación inmediata. 

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