• Un caza Sujoi Su-24 de la Aviación rusa en pleno vuelo.
Publicada: domingo, 23 de febrero de 2020 17:17
Actualizada: lunes, 24 de febrero de 2020 7:06

Nuevos informes revelan el ataque de la Aviación rusa contra varios puestos de observación del Ejército turco en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria.

Según ha informado el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), aviones rusos han bombardeado este domingo varios puestos de control turcos en la localidad de Almastumah, sita a 6 km del sur de la ciudad de Idlib, capital de la provincia homónima.

El informe, que no ha reportado posibles víctimas en esta ofensiva, ha detallado que el ataque ha infligido grandes pérdidas en las posiciones de las tropas turcas y sus aliados terroristas en la región.    

De acuerdo con fuentes locales, los grupos armados y extremistas respaldados por Ankara solían utilizar estos puestos de observación como punto para lanzar ataques contra las posiciones gubernamentales y luego poder salir, así, ilesos de la respuesta ofensiva de las tropas sirias.

Este ataque se produce días después de que el Ejército de Turquía lanzara varios misiles tierra-aire contra un caza Sujoi Su-24 de la Aviación rusa que estaba sobrevolando Idlib. El caza ruso logró, no obstante, esquivar los misiles antiaéreos turcos.  

 

El grupo de vigilancia de la guerra OSDH, con sede en Londres, capital británica, ha indicado también que las fuerzas del Ejército sirio, apoyadas por Rusia, han lanzado esta misma jornada una gran operación contra las localidades controladas por los terroristas en el campo sureño de Idlib, entre ellas, Kafr Nabl, Hizarin, Bsakla, Kafar Siynah, Kansafra y Ehsim.

Turquía, que apoya a los grupos terroristas y a los llamados ‘rebeldes’ en Idlib, ha estado presionando para que el Ejército sirio detenga sus operaciones en dicha región, pero no ha conseguido materializar su objetivo, que no es otro que rescatar a las agrupaciones extremistas de esta gobernación siria.

Tanto Rusia como Siria han aclarado en varias ocasiones que la operación siria en Idlib —último feudo de los extremistas en el país árabe— hace frente a las provocaciones de los terroristas y su constante violación del acuerdo de Sochi, firmado en 2018 entre Ankara y Moscú para rebajar las tensiones en esta zona.

El Gobierno sirio, presidido por Bashar al-Asad, ha denunciado sistemáticamente los ataques de Turquía contra su territorio y ha asegurado que su presencia militar en Idlib no podrá salvar a los terroristas.

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