• La VI ronda de negociaciones entre el Gobierno de Siria y la oposición para poner fin a la crisis en Siria se celebra en la ciudad suiza de Ginebra, 16 de mayo de 2017.
Publicada: miércoles, 17 de mayo de 2017 1:51
Actualizada: jueves, 18 de mayo de 2017 2:25

La ONU abrió en Ginebra una nueva ronda de negociaciones entre el Gobierno de Siria y la oposición para poner fin a la crisis de Siria.

El enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria, Staffan de Mistura, se reunió la tarde del martes con miembros del Alto Comité de las Negociaciones (HNC, en inglés), la principal delegación opositora, liderada por Nasr al-Hariri y Mohamad Sabra.

Horas antes se había entrevistado con la delegación del Gobierno de Damasco, encabezada por el embajador sirio ante Naciones Unidas, Bashar al-Yafari.

También se reunió con el vicecanciller ruso, Guennadi Gatilov. “Intercambiaron opiniones acerca del estado actual y las perspectivas a futuro de una solución política en Siria, tomando en cuenta los últimos contactos políticos desarrollados en distintos formatos, especialmente el proceso de Astaná”, indicó la Cancillería rusa, insistiendo en la necesidad de alentar una distensión y suministrar ayuda humanitaria a los civiles.

Las Naciones Unidas han organizado cinco rondas de negociaciones indirectas —ambas delegaciones se niegan a hablar cara a cara— desde 2016 en Ginebra, sin lograr ningún avance significativo.

Intercambiaron opiniones acerca del estado actual y las perspectivas a futuro de una solución política en Siria, tomando en cuenta los últimos contactos políticos desarrollados en distintos formatos, especialmente el proceso de Astaná”, indicó la Cancillería rusa en relación con la reunión mantenida entre su representante y el enviado especial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para Siria, Staffan de Mistura.

En 6 años, un conflicto de inaudita violencia ha causado al menos 320 000 muertos, expulsado de sus hogares a millones de sirios y destruido la economía y las infraestructuras de este país del Oriente Medio.

Las negociaciones para poner fin a la crisis siguen ahora dos circuitos paralelos: el proceso político formal que se lleva a cabo en la sede de la ONU en Ginebra desde 2014 y el de las conversaciones en Astaná (Kazajistán) por iniciativa de Turquía, que apoya a los rebeldes, y de Rusia e Irán, aliados del Gobierno de Bashar al-Asad.

Pese a todo, la ONU intenta conservar su papel de mediador en el conflicto, tras el importante acuerdo firmado en Astaná el 4 de mayo, que prevé la creación de “zonas de distensión” en Siria para frenar los combates.

De Mistura dijo el lunes que la reunión de Ginebra se había convertido en un asunto “urgente”, tras la firma de ese acuerdo. No se puede lograr una “desescalada” del conflicto “sin horizonte político”, afirmó.

El presidente sirio comentó, sin embargo, que las negociaciones de Ginebra “eran, sobre todo, un encuentro para los medios”.

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