“Vemos una constante reacción instintiva de los legisladores estadounidenses por las sanciones [contra Rusia]”, dijo el jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, mientras advertía que este tipo de enfoques en las relaciones bilaterales bajo la presión de medidas sancionatorias son inaceptables, según informa la agencia rusa de noticias TASS.
La reacción del funcionario ruso llegó tras la publicación de un informe que revela que los senadores estadounidenses de ambos partidos habían presentado un proyecto de ley al Congreso para imponerle una serie de medidas restrictivas a Rusia ante la condena dictaminada contra el opositor ruso Alexéi Navalni.
El medio ruso recoge que Peskov sugirió que, dependiendo de cómo vaya desarrollándose el debate intervencionista de los congresistas estadounidenses sobre los asuntos judiciales rusos, Moscú se reserva el derecho de responder a tales medidas injerencistas. “Esperemos y veamos qué senda tomarán estas discusiones” para comentarlos a posteriori, indicó.
El miércoles, agrega el reporte, un grupo de congresistas norteamericanos, encabezado por el senador republicano Marco Rubio entregó un proyecto de ley a la Cámara Baja para su aprobación, que promueve la imposición de “sanciones selectivas contra funcionarios rusos cómplices de descaradas violaciones del derecho internacional, incluido el envenenamiento y encarcelamiento del líder de la oposición y activista anticorrupción Alexey Navalni”.
Hace unos días, el Tribunal de la ciudad de Moscú condenó a Navalni, quien fue detenido el pasado 17 de enero en un aeropuerto de Moscú a su regreso de Alemania, a cumplir una condena de tres años y medio de cárcel por saltarse su régimen de semilibertad.
A finales de 2014, un tribunal declaró a Navalni y a su hermano Oleg culpables de fraude masivo en el ámbito de la actividad empresarial y legalización de dinero obtenido por medios delictivos. El opositor recibió una pena de tres años y medio de prisión condicional y cinco años de período de prueba, mientras que su hermano Oleg fue sentenciado a tres años y medio de prisión en una colonia de régimen común.
De acuerdo con el Servicio Penitenciario de Rusia (FSIN, por sus siglas en ruso), los términos de la libertad condicional otorgada en 2014 a Navalni por un delito de lavado de dinero suponen que el opositor tenía que presentarse ante las autoridades dos veces al mes hasta el 29 de diciembre de 2020. Un requisito que no se ha cumplido.
Desde la detención de Navalni, los países occidentales, en particular EE.UU., han estado emitiendo mensajes a favor de su liberación entrometiéndose en los asuntos meramente judiciales de un país soberano como lo es Rusia.
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