“Kiev tenía 219 millones de metros cúbicos de gas a su disposición (...). Si los ucranianos no realizan ninguno de los prepagos, Rusia podría cortar sus suministros de gas”, ha recalcado este martes el presidente de Gazprom, Alexei Miller, durante una rueda de prensa.
Miller, además de lamentar el incumplimiento de la promesa dada por parte de la empresa estatal ucraniana Naftogaz, la cual se comprometió a realizar un pago anticipado, ha puesto de relieve que el cese de la entrega de gas a Ucrania podría poner en peligro el acceso de los europeos a esta fuente de energía.
Los países europeos reciben una tercera parte del gas procedente de Rusia a través del territorio ucraniano.
Las nuevas advertencias de Gazprom se producen en plena crisis política entre Moscú y Kiev, desatada desde febrero de 2014, cuando el Parlamento de Ucrania destituyó al entonces presidente Víktor Yanukóvich por negarse a firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE).
Tras el fracaso de las negociaciones trilaterales entre Kiev, Moscú y la UE, el pasado 16 de junio, Rusia cortó el suministro de gas a Ucrania, aunque a finales de año se reanudó tal actividad gracias a un acuerdo provisional por el cual Ucrania abonaba parte de la deuda contraída y se comprometía a prepagar los futuros pedidos. Este plan de abastecimiento invernal expira el próximo 31 de marzo.
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