“Puedo asegurarles que no se enviará ningún material enriquecido a Estados Unidos”, declaró el viceministro de Asuntos Exteriores iraní, Said Jatibzade, en una entrevista con el medio estadounidense Associated Press el sábado.
“Esto es inaceptable y les puedo asegurar que, si bien estamos dispuestos a abordar cualquier inquietud que tengamos, no vamos a aceptar propuestas que sean inviables”, ha agregado.
Anteriormente, Trump había afirmado que Estados Unidos entraría en Irán y “se apoderaría de todo el polvo nuclear”, y algunos interpretaron estas declaraciones como una referencia al uranio altamente enriquecido de Irán.
Exigencias “maximalistas” de EEUU impiden nuevas conversaciones
Jatibzade también señaló que, tras la anterior ronda de negociaciones celebrada entre ambas partes en la capital paquistaní, Islamabad, a principios de este mes, las exigencias “maximalistas” de Estados Unidos a Irán han impedido la celebración de otra ronda de conversaciones.
“Todavía no estamos en condiciones de celebrar una reunión formal porque hay cuestiones en las que los estadounidenses aún no han abandonado su postura maximalista”, afirmó.
La República Islámica, añadió el funcionario, busca la finalización de un “acuerdo marco” antes de iniciar otra ronda de negociaciones.
En referencia a las medidas económicas coercitivas de Washington contra la República Islámica, Jatibzade declaró: “Las demás partes también deberían comprender y abordar nuestras principales preocupaciones, que son las sanciones unilaterales ilegales que los estadounidenses han impuesto a los iraníes”.
“Este terrorismo económico ha tenido como objetivo al pueblo iraní para asfixiarlo y provocar que se rebele contra la estructura política dentro de Irán”, añadió.
El vicecanciller también reiteró la afirmación de la República Islámica, como parte de su propuesta, de que cualquier cese de la agresión debe abarcar todos los frentes, incluido el Líbano, y subrayó que Teherán respondería debidamente si el régimen israelí continuara atacando al país.
“Irán no tiene más opción que detener a los agresores de una vez por todas”, ratificó.
El 7 de abril, antes de las negociaciones con Islamabad, Trump anunció una tregua de dos semanas en la agresión no provocada contra Irán. Al hacer el anuncio, Trump afirmó que la propuesta de alto el fuego de 10 puntos presentada por Irán constituía una “base viable para negociar y el marco principal” para las conversaciones con la República Islámica.
Entre otras cosas, la propuesta exige que se ponga fin de forma definitiva a cualquier acto de agresión contra la República Islámica, que se levanten las sanciones ilegales dirigidas contra el país y que se indemnicen los daños causados por la agresión estadounidense-israelí.
Sin embargo, desde que se celebraron las conversaciones, Estados Unidos se ha negado a levantar el bloqueo naval que ha intentado imponer a los puertos y buques iraníes como medio para ejercer presión sobre la República Islámica.
Por lo tanto, la República Islámica anunció el sábado el cierre del estratégico estrecho de Ormuz en represalia, denunciando la intransigencia de Estados Unidos como una violación de las condiciones del alto el fuego.
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