• El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, y su homóloga británica, Yvette Cooper.
Publicada: martes, 13 de enero de 2026 1:25

El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha condenado enérgicamente los recientes ataques a la embajada iraní en Londres.

Araqchi ha destacado que, bajo las obligaciones legales internacionales, el Reino Unido tiene el deber de garantizar la seguridad de los consulados y la embajada de Irán en Londres.

El jefe de la Diplomacia iraní ha lanzado una advertencia, señalando que, si el Reino Unido no puede cumplir con su obligación de proteger las misiones diplomáticas, Irán no tendría más opción que considerar la evacuación de su personal.

El ministro de Exteriores iraní también ha instado al Reino Unido a cesar su injerencia en los asuntos internos de Irán. Específicamente, ha pedido al gobierno británico que tomara medidas contra los terroristas respaldados por Israel que se hacen pasar por medios de comunicación que operan desde el Reino Unido.

El diplomático de alto rango iraní ha hecho referencia a Ofcom, el regulador de comunicaciones del Reino Unido, señalando que esta entidad tiene reglas claras sobre la incitación a la violencia y la glorificación del terrorismo que no se están aplicando a los medios de comunicación antiraníes.

Araqchi ha argumentado que el gobierno británico debe hacer cumplir sus propias leyes nacionales contra ciertas organizaciones mediáticas.

Estas declaraciones fueron una referencia directa al canal de televisión Iran International, acusado de promover el terrorismo y los ataques violentos contra las fuerzas policiales en Irán.

La conversación se produjo después de que la Cancillería iraní convocara al embajador británico en Teherán el lunes, por segunda vez.

La citación fue una protesta formal contra los ataques a las instalaciones diplomáticas de Irán.

El asistente del ministro y director general para Europa Occidental de la Cancillería iraní, Alireza Yusefi, informó al embajador británico que Teherán tomaría “las medidas adecuadas” si Londres no protege la misión.

Esta fricción diplomática ocurre en un contexto de apoyo occidental a los recientes disturbios en Irán.

El Reino Unido, junto con Francia, Alemania y Estados Unidos, ha criticado recientemente la respuesta de Irán a los disturbios, calificándola como una represión contra los manifestantes pacíficos.

El lunes, Irán citó a diplomáticos de Francia, Alemania, Italia y el Reino Unido para expresar formalmente su objeción al apoyo de sus gobiernos a los disturbios.

Durante estas reuniones, se les mostró a los diplomáticos pruebas en video de los daños causados por los alborotadores y se les pidió que sus gobiernos retiraran las declaraciones oficiales de apoyo.

El 28 de diciembre, Teherán, la capital, fue escenario de manifestaciones pacíficas en las que los comerciantes suspendieron temporalmente sus actividades en señal de descontento por el pronunciado desplome de la moneda nacional frente al dólar estadounidense.

Aunque las autoridades reconocieron que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, varias figuras “opositoras” en el extranjero y actores externos hostiles, particularmente Estados Unidos e Israel, aprovecharon la situación para impulsar sus propios intereses, incitando a la violencia, lo que ha provocado la muerte de civiles y militares, además de cuantiosos destrozos en la infraestructura pública y privada.

El lunes, cientos de miles de personas, congregadas en las plazas principales de diversas ciudades de Irán, expresaron su respaldo a las autoridades y las fuerzas militares, al mismo tiempo que condenaron los recientes actos terroristas ocurridos en distintas partes del país.

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