En un comunicado emitido el domingo, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán subrayó que, al igual que anteriores actos de sedición impulsados por los enemigos de Irán, los recientes “crímenes sediciosos” cometidos por terroristas apoyados por Estados Unidos e Israel “terminarán en un fracaso total”.
El CGRI afirmó que los crímenes perpetrados en los últimos días por terroristas armados, incluido el martirio de numerosos civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, constituyen una prolongación directa de la “agresión militar de 12 días” llevada a cabo por Estados Unidos y el régimen israelí contra Irán en junio pasado, con fines vengativos por su “derrota histórica” en esa confrontación militar.
“El reciente complot sedicioso y las atrocidades cometidas por los alborotadores y terroristas armados en todo el país, que han provocado el martirio de cientos de personas y defensores de la seguridad de nuestro amado Irán, son en realidad una extensión de la guerra impuesta de 12 días por Estados Unidos y el criminal régimen sionista, y un acto bárbaro de venganza por la derrota histórica sufrida en aquel gran escenario”, se lee en el comunicado.
El comunicado también acusó al “presidente payaso y criminal de Estados Unidos”, Donald Trump, de respaldar la violencia y el terrorismo moderno en Irán, con el apoyo de medios de comunicación y países occidentales, así como del “primer ministro racista del falso régimen sionista”, Benjamín Netanyahu.
Además, condenó enérgicamente la “intervención flagrante” de Trump en los asuntos internos de Irán y sus insultos al pueblo iraní, advirtiendo que “debe esperar una respuesta aplastante de la nación iraní resistente”.
Asimismo, la declaración rindió homenaje a la memoria, los nombres y las “gestas épicas” de los mártires y defensores de la seguridad del país, al tiempo que enfatizó la necesidad de mantener la inteligencia y la vigilancia del pueblo iraní.
En este contexto, el CGRI llamó a todos los ciudadanos a participar activamente en las manifestaciones nacionales previstas para este lunes. “El país, la fortaleza del sagrado sistema de la República Islámica y la elevada posición del Velayat-e Faqih (gobierno de jurisprudencia islámica) —logro del derramamiento de la sangre pura de cientos de miles de mártires— son la línea roja del pueblo iraní, y serán defendidos con todo su ser, con determinación y valentía”, concluyó el comunicado.
Por su parte, la agencia iraní de noticias Tasnim informó que 109 miembros de las fuerzas de seguridad han muerto durante los disturbios registrados en todo el país.
En una entrevista televisada dirigida a la nación, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, afirmó que el gobierno está dispuesto a escuchar las demandas legítimas de la población, aunque subrayó que existe una clara diferencia entre protestar y participar en disturbios violentos. Pezeshkian advirtió que Estados Unidos e Israel están detrás de la violencia, ya que —según dijo— buscan “sembrar el caos y el desorden”. Además, instó a los ciudadanos iraníes a distanciarse de los “alborotadores y terroristas” que asesinan personas y destruyen propiedades públicas y privadas.
El 28 de diciembre comenzaron manifestaciones pacíficas en Teherán, la capital, donde comerciantes suspendieron de forma temporal sus actividades en señal de descontento por el pronunciado desplome de la moneda nacional frente al dólar estadounidense.
Mientras las autoridades han reconocido que las expresiones pacíficas de descontento son un derecho legítimo, varias figuras “opositoras” en el extranjero y actores externos hostiles, particularmente Estados Unidos e Israel, están aprovechando el momento para impulsar sus propios intereses, e intentan enmarcar las pacíficas protestas económicas como un llamado a una confrontación más amplia.
Los funcionarios de seguridad iraníes informan que cientos de individuos han sido arrestados en diversas provincias en relación con los recientes disturbios, mientras que altos funcionarios señalan la participación extranjera, incluidos Estados Unidos e Israel, como responsables de convertir las protestas económicas en disturbios violentos.
zbg/ncl/tqi
