• Manifestaciones en la ciudad de Qom, contra disturbios, 9 de enero de 2026.
Publicada: viernes, 9 de enero de 2026 19:14

El Consejo Supremo de Seguridad Nacional ha subrayado que el pueblo de Irán, con unidad y cohesión, frustrará el plan de sabotaje del enemigo.

En un comunicado emitido este viernes sobre los disturbios y las tensiones de la noche pasada en distintos puntos del país, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán ha señalado que Estados Unidos y el régimen sionista, tras la guerra de 12 días, no han abandonado su belicismo y enemistad contra el pueblo iraní y ahora han recurrido a la táctica de sabotaje contra el país.

En la nota, ha explicado que “en la guerra de 12 días hasta hoy, el régimen sionista continúa la opresión contra los iraníes mediante una guerra híbrida; en ocasiones ha cambiado las tácticas, pero no ha abandonado su belicismo contra el resistente pueblo de Irán”.

“Estos acontecimientos de los últimos días, aunque comenzaron con protestas por la inestabilidad del mercado, fueron convertidos en escenas de inseguridad por guía y diseño del enemigo sionista”, ha manifestado.

El comunicado ha dejado claro que “ninguna persona de honor permite que se insulten símbolos nacionales como la bandera, y mucho menos que se les incendie”, agregando que “ningún iraní digno permitiría que se insultara la estatua del símbolo de la resistencia nacional, Hach Qasem Soleimani, y mucho menos que se la quemara”.

Según el comunicado, las declaraciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, en los últimos días “son indicativas de un plan conjunto entre estos dos regímenes para hacer insegura la vida de la nación iraní”.

Mientras tanto, ha confirmado que “el noble pueblo de Irán, con su solidaridad nacional, obligó al enemigo a aceptar una derrota estratégica en la guerra de 12 días, y hoy también, con unidad y cohesión, frustrará sus tácticas de sabotaje”.

Además, ha resaltado que está claro que quienes protestan genuinamente contra las condiciones económicas no hacen algo que empeore la situación con daños económicos ni que, junto a los problemas económicos, se añada también la inseguridad.

La presencia de las fuerzas de seguridad y policiales es para prevenir la inseguridad en el país, y estas fuerzas, junto al orgulloso y firme pueblo, neutralizarán el plan de generar inseguridad del régimen sionista y de su padrino, Estados Unidos, y proporcionarán un entorno seguro para la vida del pueblo. En este camino, las fuerzas de seguridad y el Poder Judicial no mostrarán ningún tipo de indulgencia con los alborotadores”, ha culminado.

Las protestas comenzaron el 28 de diciembre de forma pacífica por demandas económicas en algunos puntos de Irán; sin embargo, se han tornado violentas en algunos casos por la infiltración de alborotadores, respaldados desde el extranjero.

Los funcionarios iraníes han reconocido la legitimidad de las quejas económicas planteadas por manifestantes pacíficos y han prometido abordarlas, al tiempo que enfatizan una clara distinción entre protesta pacífica y violencia organizada instigada desde el extranjero, advirtiendo que se actuará judicialmente contra quienes promuevan el caos y la inseguridad.

Durante los últimos días, tanto el presidente de EE.UU., Donald Trump, como el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, han expresado abiertamente su apoyo a los disturbios.

En una publicación en su cuenta X en idioma persa, el servicio de espionaje israelí (el Mossad) emitió un llamado directo a los alborotadores a continuar con las protestas, diciendo que los está apoyando “no solo a distancia o con palabras” sino “en el terreno”, informó la semana pasada la radio del ejército israelí.

El exsecretario de Estado estadounidense Mike Pompeo también emitió declaraciones aludiendo a la participación del Mossad en disturbios.

Ante tal panorama, Irán ha intensificado búsqueda de agentes del Mossad tras una ola de disturbios y ataques que han dejado varios policías muertos.

ght/tmv