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Publicada: viernes, 16 de enero de 2026 8:05

El secretario general de la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS) ha condenado enérgicamente las recientes acciones terroristas perpetradas en Irán.

En una conversación telefónica con el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, el titular del bloque regional, Nurlan Yermekbayev, expresó el jueves su profunda solidaridad con el Gobierno, el pueblo de Irán y las familias de las víctimas de las recientes operaciones terroristas acaecidas en el país persa, deseando una pronta recuperación a los heridos.

Yerkembayev enfatizó la posición común compartida por los Estados miembros de la OCS sobre el respeto a la soberanía nacional, la independencia, la integridad territorial, la igualdad, los beneficios mutuos y la no interferencia en los asuntos internos de los países.

Destacó que estos principios forman la base de unas relaciones internacionales estables, junto con el compromiso de abstenerse del uso de la fuerza o de la amenaza del uso de la fuerza en los asuntos internacionales.

Al respecto, resaltó la importancia de la solidaridad y la cooperación entre las naciones para hacer frente al terrorismo y la interferencia externa.

Durante la conversación, Araqchi precisó que la República Islámica defendería su soberanía nacional y la seguridad de sus ciudadanos ante el terrorismo apoyado por el régimen de Israel y Estados Unidos.

El máximo diplomático iraní también expresó su gratitud por la postura del secretario general de la OCS al condenar el terrorismo y la injerencia extranjera en los asuntos internos de Irán. Reiteró la responsabilidad colectiva de todos los países de cooperar en la prevención y la lucha contra el terrorismo.

Las protestas en todo Irán, impulsadas por la depreciación de la moneda y la alta inflación causada por las sanciones ilegales impuestas a Irán por Estados Unidos y varios países europeos, se mantuvieron pacíficas durante aproximadamente una semana, pero la situación cambió el 8 de enero, cuando la violencia organizada y deliberada superó a las protestas, llevadas a cabo por alborotadores apoyados por los regímenes estadounidense y sionista.

Los alborotadores armados mataron a agentes de la ley iraníes y civiles, atacaron hospitales, quemaron bienes civiles y públicos y profanaron docenas de mezquitas y lugares sagrados.

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