En declaraciones a los periodistas al margen de la reunión del Gabiente celebrada este domingo en Teherán, el ministro de Petróleo de Irán, Mohsen Pakneyad, ha anunciado que el país se ha estado preparando ante un posible escenario en el que se restablezcan las sanciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), como parte de los esfuerzos de las potencias europeas para presionar a Teherán a modificar su política nuclear.
Pakneyad ha aseverado que Irán está listo para afrontar las repercusiones de unas eventuales sanciones de la ONU sobre su sector petrolero, incluidas las relativas a exportaciones, inversiones y la importación de equipos.
Sus comentarios se producen en medio de amenazas por parte del trío europeo (Reino Unido, Francia y Alemania) de activar el llamado el mecanismo de reversión rápida [snapback], contemplado en el acuerdo nuclear de 2015 entre Irán y las potencias mundiales, lo cual restauraría las sanciones de las Naciones Unidas contra Teherán si se confirma que este incumplió sus compromisos nucleares.
Esta medida podría reactivar seis resoluciones sancionadoras del Consejo de Seguridad de las naciones Unidas (CSNU), adoptadas entre 2006 y 2010 en respuesta al presunto incumplimiento de Irán de las regulaciones nucleares del organismo internacional.
Expertos señalan que la reimposición de dichas sanciones tendría un impacto limitado sobre la capacidad de Irán para abastecer de crudo a los mercados internacionales, ya que no se dirigen directamente contra su sector petrolero.
No obstante, advierten que las sanciones podrían afectar las transacciones financieras vinculadas al petróleo iraní con otros países, en particular con China, que ha sido el mayor comprador de crudo iraní durante los años de máxima presión sancionadora por parte de Estados Unidos.
En este contexto, Hamid Hoseini, alto miembro del Sindicato de Exportadores de Petróleo, Gas y Productos Petroquímicos de Irán, ha indicado que un restablecimiento de las sanciones mediante el mecanismo snapback podría dar lugar a una vigilancia más estricta de los buques petroleros iraníes y sus desplazamientos en aguas internacionales.
En declaraciones a la agencia iraní ILNA, Hoseini puso de manifiesto que las sanciones también podrían llevar a China a exigir mayores descuentos en los envíos de crudo iraní, y que Pekín podría endurecer sus normativas respecto al manejo de los fondos generados por dichas exportaciones.
Las cifras del Gobierno iraní y los informes de servicios internacionales de seguimiento de petroleros muestran un aumento constante en las exportaciones de petróleo iraní en los últimos meses, con estimaciones que sugieren que el país está exportando actualmente un promedio de 1.8 millones de barriles diarios de petróleo, principalmente a refinadores privados en China.
Las exportaciones petroleras de Irán alcanzaron niveles récord en junio, pese a la promesa de EE.UU. de reducirlas casi a cero.
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