• El exasesor de Seguridad Nacional de EE.UU, John Bolton (dcha.), y el expresidente estadounidense, Donald Trump.
Publicada: viernes, 15 de julio de 2022 17:43

Un diplomático iraní asegura que la confesión del exasesor estadounidense, John Bolton, de ayudar a los golpes de Estado en varios países, no sorprendió a nadie.

En un mensaje publicado este viernes en su cuenta de Twitter, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Naser Kanani, ha señalado que el alarde de exasesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, sobre su papel en muchos golpes de Estado en el mundo no resulta sorprendente para nadie.

“Secreto abierto; las actividades nefastas de un Gobierno de mala reputación, se han hecho público”, ha tuiteado Kanani.

Además, ha resaltado que las políticas estadounidenses, tales como las amenazas de “último recurso” han fracasado y seguirán fracasando también, ha puntualizado, para luego agregar que EE.UU. debe cambiar su enfoque.

 

En una entrevista concedida el 13 de julio a la cadena estadounidense CNN, el periodista Jake Tapper dijo a Bolton que “no hay que ser brillante para intentar un golpe de Estado”.

“No estoy de acuerdo con eso. Como alguien que ha ayudado a planificar golpes de Estado, no aquí, sino en otros lugares, se necesita mucho trabajo”, respondió Bolton sin ofrecer más detalles al respecto.

El exfuncionario estadounidense solo se refirió a Venezuela y sostuvo que en el país bolivariano los intentos de Washington en este campo no “resultaron exitosos”.

EE.UU. ha jugado un papel preponderante en decenas de golpes de Estado en todo el mundo a través de estratagemas que materialicen sus intereses. La implicación de Washington en el cambio de gobiernos se ha realizado a través de acciones abiertas y encubiertas, destinadas a alterar la estructura política de los países.

Las operaciones significativas de la Casa Blanca incluyeron el golpe de Estado en Irán en 1953, orquestado por EE.UU. y el Reino Unido; la invasión de la Bahía de Cochinos, en Cuba de 1961, y el apoyo al derrocamiento de Sukarno por el general Suharto en Indonesia.

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