• Inmigrantes africanos protestan contra las medidas racistas de Israel frente la embajada de Ruanda en Tel Aviv, 7 de febrero de 2018.
Publicada: lunes, 19 de febrero de 2018 2:35

El régimen de Israel ha amenazado a los migrantes africanos con enviarlos a prisión, si no abandonan los territorios ocupados palestinos, ha informado este domingo la agencia oficial turca de noticias Anadolu, que cita un solicitante de asilo de Eritrea.

Israel se ha propuesto deportar a unos 38.000 migrantes africanos “indocumentados”, la gran mayoría oriundos de Eritrea y Sudán, en un plazo de tres meses. Los afectados se ven a partir de ahora en un trágico dilema: o se marchan “voluntariamente” y recibir 3500 dólares y un billete de avión hacia otro continente o serán encarcelados el próximo abril por tiempo indefinido, además de ser considerados “infiltrados” ilegales, añade la fuente.

Uno de esos inmigrantes, Halofom Sultan, de Eritrea, en declaraciones a la agencia noticiera turca, ha denunciado la discriminación de las autoridades israelíes hacia los migrantes africanos. Las autoridades y la policía israelí odian a los refugiados, especialmente a los negros africanos, ha asegurado Sultan.

Muchos inmigrantes africanos temen ser asesinados si son deportados a sus países de origen. “Una persona que fue deportada por Israel fue asesinada por el grupo terrorista de Daesh (acrónimo árabe de EIIL) en Libia”, ha indicado Sultan. “Prefiero ir a prisión. Por lo menos, estaré vivo”, agrega.

Una persona que fue deportada por Israel fue asesinada por el grupo terrorista de Daesh (acrónimo árabe de EIIL) en Libia. Por eso, prefiero ir a prisión. Por lo menos, estaré vivo”, afirma Halofom Sultan, un migrante africano de Eritrea.

 

La política migratoria en la que se basa el régimen de Tel Aviv para expulsar a los inmigrantes africanos data de 1950 y se rige en la ley del retorno, que garantiza la ciudadanía israelí solo a los judíos de cualquier lugar del mundo que quieran residir en los territorios ocupados de Palestina.

En la actualidad, unos 40.000 refugiados eritreos y sudaneses están en el centro de detención de migrantes de Holot, en el desierto del Néguev, desde donde se difunden denuncias de malos tratos. El régimen de Tel Aviv pretende cerrar Holot y deportar a los migrantes retenidos ahí.

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