“Irán es un actor clave (en la región), pero también un facilitador”, habría dicho Hollande, según un responsable de la Diplomacia gala, citado por la agencia británica Reuters bajo condición de anonimato.
“Irán es un actor clave (en la región), pero también un facilitador”, habría dicho Hollande, según un responsable diplomático francés bajo condición de anonimato.
Según el diplomático, Hollande hizo estas declaraciones en una reunión con su homólogo iraní, Hasan Rohani, realizada el Nueva York, donde, además, ambos mandatarios coincidieron en el deseo de estrechar los lazos Teherán-París.
Pese a su abierto apoyo a la Diplomacia persa, el presidente francés sigue discrepando sobre el papel que debe desempeñar en la solución de la crisis el presidente sirio, Bashar al-Asad, reelegido en junio del año pasado.
“La cuestión de Al-Asad no puede presentarse como una respuesta”, dijo Hollande, según la fuente anónima, en la reunión con el mandatario persa, mantenida al margen de la 70ª reunión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).
La cuestión de Al-Asad no puede presentarse como una respuesta”, dijo el presidente francés, François Hollande, según la fuente diplomática anónima.

Rohani, en una entrevista con la cadena local CNN en Nueva York, comentó, a su vez, que el Gobierno sirio es parte de la solución. La emisión de sus declaraciones está prevista para hoy lunes.
En todo caso, y pese a la insistencia de París en apartar del poder en Damasco al presidente sirio, la prensa francesa —y en particular, la agencia de noticias AFP— reconocía el domingo que “el mantenimiento de Al-Asad ya no es tabú”.
El 24 de septiembre, la canciller alemana, Angela Merkel, tras una cumbre extraordinaria de mandatarios de la Unión Europea, habló de la necesidad de entablar conversaciones con el Gobierno de Siria.
El mantenimiento de Al-Asad ya no es tabú”, tituló el domingo un informe la agencia francesa de prensa AFP.
“Tenemos que hablar con muchos actores, y esto incluye a Al-Asad, pero también a otros. No sólo a los Estados Unidos de América y a Rusia, sino también a importantes socios regionales: Irán y países suníes como Arabia Saudí”, dijo Merkel.
Pocos días antes, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, llamó a Rusia y a Irán a propiciar una “negociación” con el Gobierno de Siria y con su presidente, postura secundada también por el Reino Unido y por España.
La Diplomacia de Washington ya adelantó en marzo este giro político inusitado de los países occidentales: Kerry reconoció la necesidad de “negociar en el marco del proceso de Ginebra I”.
A mediados de septiembre, el expresidente finlandés Martti Ahtisaari reveló que Washington, Londres y París despreciaron en 2012 una propuesta de Moscú para buscar una solución política que, de hecho, incluía una posible salida del poder de Bashar al-Asad al término de un proceso de diálogo político intrasirio.
En aquel momento, la Organización de Naciones Unidas (ONU) cifraba el número de víctimas de la crisis siria, tras menos de un año de conflicto, en 5400 personas. En la actualidad, se barajan cifras de más de 240 000 muertos.
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