• La vicepresidenta nicaragüense, Rosario Murillo, participa en un acto de Gobierno, Managua, noviembre de 2018. (Foto: AFP)
Publicada: viernes, 7 de junio de 2019 8:21
Actualizada: miércoles, 19 de junio de 2019 13:09

Nicaragua denuncia los ‘crímenes de odio’ cometidos contra sandinistas y el ‘terrorismo y golpismo’ promovido por la oposición en las protestas del 2018.

La vicepresidenta nicaragüense, Rosario Murillo, subrayó el jueves el caso de Bismarck Martínez, un obrero de la Alcaldía de Managua (capital), cuyo cuerpo sin vida se ha encontrado casi un año después de haber sido reportado como desaparecido en el marco de la crisis que estalló el año pasado.

“Esos son, precisamente, los crímenes de odio que hemos denunciado, los tratos crueles, humillantes, degradantes, inhumanos y destructivos que promovió y realizó el terrorismo, el golpismo, en nuestro país”, lamentó Murillo, también esposa del presidente del país, Daniel Ortega.

La dirigente sandinista enfatizó que el Gobierno ha denunciado y seguirá denunciando estos crímenes, “porque eso es lo que padeció el pueblo nicaragüense”, según recogieron medios locales.

Esos son, precisamente, los crímenes de odio que hemos denunciado, los tratos crueles, humillantes, degradantes, inhumanos y destructivos que promovió y realizó el terrorismo, el golpismo, en nuestro país”, denunció la vicepresidenta nicaragüense, Rosario Murillo, sobre la muerte de un obrero sandinista.

 

Martínez era un militante sandinista cuya desaparición fue reportada en junio del año pasado. La semana pasada, fue hallado en una fosa y su identidad fue corroborada por el Instituto de Medicina Legal.

En base a la versión oficial, el obrero sandinista en cuestión fue secuestrado, torturado y asesinado por un grupo de manifestantes opositores que bloquearon la vía en la ciudad de Jinotepe, departamento de Carazo (sur), entre junio y julio de 2018.

Nicaragua atraviesa una grave crisis desde el 18 de abril de 2018, cuando comenzaron las protestas en contra de unas reformas a la Ley de Seguridad Social, posteriormente revocadas. Estos disturbios se han saldado con 199 muertos, según el Ejecutivo del país.

Según la Administración de Ortega, detrás de los enfrentamientos violentos había una “conspiración” y un “golpe de Estado” impulsada por grupos apoyados por Estados Unidos y el narcotráfico. 

El Gobierno mantiene un constante llamado a la oposición al diálogo para alcanzar la pacificación de Nicaragua y poner fin a la crisis socio-política que ha provocado un decrecimiento económico, migración y desempleo.

mjs/krd/alg

Comentarios