• El líder del Movimiento Sadr de Irak, Muqtada Sadr, en una rara conferencia de prensa en la ciudad santa de Nayaf (sur), 10 de febrero de 2021. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 11 de febrero de 2021 3:03

El Movimiento Sadr de Irak ha pedido la salida inmediata de las fuerzas estadounidenses y advertido de la normalización de lazos con Israel.

Durante una conferencia de prensa en la ciudad de Nayaf, el líder del movimiento, Muqtada Sadr, señaló el miércoles que, con la “toma de posesión de un nuevo presidente en EE.UU., el ocupante debe retirarse de inmediato por medios diplomáticos y parlamentarios” para evitar que Irak se convierta en un escenario de conflictos internacionales y regionales.

Además, dejó claro que se debe eludir un acuerdo de normalización con el régimen de Israel, incluso a costa de su sangre: “La normalización con Israel está a las puertas, y el Parlamento debe evitarla. No permitiremos la normalización, incluso si eso nos cuesta [nuestra] sangre”, dijo, sin brindar más detalles.

Sobre las elecciones parlamentarias anticipadas en Irak, Sadr afirmó que respalda la supervisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), pero con la condición de que ningún otro país interfiera. “No quiero ningún fraude. Por eso pido la intervención y supervisión de la ONU”, agregó.

 

Tras el ataque terrorista perpetrado por EE.UU. el 3 de enero de 2020, que derivó en el asesinato del prominente general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, y del subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, y sus compañeros, el Parlamento iraquí aprobó una resolución pidiendo la expulsión de las tropas norteamericanas del país árabe.

Esto mientras el país árabe ha decidido adelantar las elecciones parlamentarias al 6 de junio tras un proceso de consultas con la Comisión Electoral. Las últimas elecciones legislativas iraquíes se celebraron en mayo de 2018. Las próximas estaban previstas para mayo de 2022, pero el Gobierno aceptó adelantarlas después de que tuvieran lugar masivas protestas que denunciaban tanto la corrupción como el ineficaz sistema de reparto de cargos en función de orígenes étnicos o confesionales, por lo que el Gobierno propuso al Parlamento reformas, entre ellas, una nueva ley electoral para intentar apaciguar las revueltas.

msm/anz/mkh