• El líder del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), Seyed Hasan Nasralá, 19 de octubre de 2019.
Publicada: sábado, 19 de octubre de 2019 10:31
Actualizada: domingo, 20 de octubre de 2019 3:23

Hezbolá amenaza con sumarse a las protestas, si el Gobierno libanés se niega a revocar su plan de nuevos impuestos, ya que la gente no puede soportar más.

“Desde el Gobierno tienen que darse cuenta de que el pueblo ya no tiene capacidad para tolerar nuevos impuestos. Quienes están en el poder han creído que podrían aumentar las cargas sin que ocurriera nada, como en otras ocasiones, pero las manifestaciones les han transmitido un mensaje claro: son intolerables”, ha señalado el líder del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), Seyed Hasan Nasralá.

En un discurso televisado este sábado desde Beirut, capital de El Líbano, Nasralá ha hecho notar que Hezbolá, una de las fuerzas políticas más influyentes del país, ha escuchado todos los gritos de los indignados que exigen la participación de Hezbolá en las marchas de protesta, pero decide, por el momento, no aceptar la solicitud, porque se trata de una demanda popular, no política.

El líder chií ha matizado que si Hezbolá hubiera participado en las protestas, todos le hubieran acusado de estar detrás de las movilizaciones, por lo que ha recomendado a los manifestantes que se alejen de las consideraciones políticas.

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Sin embargo, ha prometido trabajar desde el Parlamento para presionar la anulación de la nueva reforma económica de Beirut, dado que el bloque siempre ha estado al lado de la población y ha luchado por la unión y la soberanía del país, de acuerdo con Nasralá.

“Respetamos la salida a las calles (...) Si salimos a las calles, el país entrará en una nueva fase. Haremos todo para cambiar el escenario (…) Ustedes se manifiestan y van a sus casas, pero si nosotros salimos, no retrocederemos hasta que se cumplan nuestras demandas, incluso si tuviéramos que permanecer durante meses o años en las calles”, ha avisado.

Desde el Gobierno tienen que darse cuenta de que el pueblo ya no tiene capacidad para tolerar nuevos impuestos. Quienes están en el poder han creído que podrían aumentar las cargas sin que ocurriera nada, como en otras ocasiones, pero las manifestaciones les han transmitido un mensaje claro: son intolerables”, ha señalado el líder del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), Seyed Hasan Nasralá.

 

Nasralá llama a todos a asumir la responsabilidad

Al respecto, el líder de la Resistencia libanesa, ha alertado que ante el hecho de no asumir la responsabilidad, que no se limita a los que están en el Gobierno, refleja la falta de espíritu para solucionar la situación, a la que se enfrenta el país en los últimos dos días.

Nasralá ha aprovechado la ocasión para llamar a todos, al Gobierno, las fuerzas políticas, ministros y diputados que actúen “con sabiduría” y que no echen la responsabilidad a los demás. “Asuman la responsabilidad para superar esta etapa crítica”, ha recalcado.

A su juicio, la situación caótica actual es el resultado de las políticas “erróneas” adoptadas durante las últimas décadas, por lo que exigir cambios en el Gobierno o el propio Gobierno no soluciona nada. “El problema está en el sistema, no en el Gobierno, ni quien gobierna”, ha acentuado.

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Por ello, el líder de Hezbolá ha explicado que “no apoyamos la renuncia del Gobierno actual” porque “el país no se puede permitir el lujo de formar un nuevo Gobierno (...) Si el Gobierno actual no aborda la crisis, ningún otro Gobierno podrá hacerlo”, ha manifestado.

La nueva reforma económica, de acuerdo con Nasralá, terminará en “una explosión popular” o en “un colapso financiero”. En cualquier caso, El Líbano va a declararse en quiebra, ha advertido.

¿Cómo comenzaron las movilizaciones callejeras?

Al son del canto del rezo del viernes que se entremezcla con los cláxones de una marea de motocicletas, cientos de libaneses se agarran a su bandera para pedir la salida del Gobierno actual en una movilización bautizada “la revolución del Whatsapp”, última chispa que ha provocado que se levanten contra Beirut.

“No hay que esperar más, se ha acabado (…) Cuando hay problemas de electricidad o de agua, eso no toca a todo el mundo, pero el Whatsapp es algo que sí afecta a todo el mundo”, afirma a la agencia española de noticias EFE el joven libanés François Nur mientras se dirigía a la sede del Gobierno libanés, en el centro de Beirut.

Por segundo día consecutivo centenares de personas se concentran después de que las autoridades anunciaran su intención de aprobar una tasa de 20 centavos de dólar por día a las llamadas de voz por redes sociales como WhatsApp, Facebook o Viber en un intento de aumentar los ingresos de la deteriorada economía del pequeño país mediterráneo.

Sin embargo, poco después de que cientos de personas se lanzasen a protestar por las calles de Beirut y otras ciudades del país, el Gobierno anunció que retiraba esta medida.

“Lo del Whatsapp es la chispa, el desencadenante de todo. Odiamos el sistema basado en la corrupción, el sectarismo, en el estado policial. Literalmente piensan que somos estúpidos. Todos los impuestos que nos imponen cuando no recibimos ningún servicio”, aseguró Layal, de 23 años y estudiante de Derecho en Beirut.

Destruida por la guerra civil iniciada en 1975 y que duró hasta 1990, El Líbano tiene una deuda de alrededor de 86 000 millones de dólares, lo que representa más del 150 % del Producto Interno Bruto (PIB), una de las mayores del mundo, y su deuda soberana hace tiempo cayó por debajo del nivel del bono basura.

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